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20 feb. 2017

Policías de la diabetes ¿eres mamá, papá o policía?

Imagina los siguientes escenarios.

"¿Estás seguro de que puedes comer eso?"
"Notamos que no te mides con tanta frecuencia, deberías hacerlo"
"¿Tan elevado? ¿Pues que te comiste? ¿Qué cosa fue lo que hiciste?
"Hola ¿en cuánto amaneció tu glucosa?"

Sí, tener un ser querido que vive con diabetes tipo 1 es complejo a nivel emocional. Tan complejo que con frecuencia tenemos la mira en la diabetes tipo 1 y en ninguna otra cosa más que en la diabetes tipo 1. Por supuesto, es una conducta "normal" y por supuesto, no podemos dejar de preocuparnos.

Pero ¿convertirnos en un policía resuelve esta situación?
¿Cómo sabes que te has convertido en un policía que ayuda de mala forma en vez de ayudar para mejorar el manejo de la diabetes?


1. Glucosa después, persona primero: Intenta no sólo preguntar datos sobre la glucosa. Preguntar "¿cómo estuvo hoy tu glucosa? ¿qué comiste en el recreo" antes de preguntar ¿qué tal tu día? hace una total diferencia en el resto del diálogo entre papás e hijos. Algunos de nosotros tenemos hijos poco comunicativos. En mi caso hago preguntas como "platícame lo más divertido de tu día, cuéntame algo que te hizo enojar hoy, cuéntame algo que logró sacarte una carcajada" en el camino de la escuela a la casa y generalmente obtengo bastante información y podemos establecer un diálogo divertido. 

2. Veamos, ¿qué exactamente fue lo que comiste el día 3 de febrero de 2017 a las 21.45 horas? ¿Enserio? Esperarán que recordemos exactamente qué cosa hicimos? Para un adulto es complejo recordar donde dejamos los lentes (aunque normalmente los traemos puestos) para un niño recordar que el lapiz que busca está en su mano aveces es una tarea compleja. Recordar hechos aislados es tremendamente complejo. Mejor hagamos una bitácora completa, donde anotemos todas estas posibles variables. De nada servirá sentarnos fuera del consultorio médico a llenar hojas si no anotamos el resto de los puntos que nos ayudarán a hacer ajustes oportunos y aprender del resultado.

3. Glucosa buena, glucosa mala. No existe tal cosa. Poner adjetivos como bueno o malo no sirve de nada si no llevamos un proceso de enseñanza-aprendizaje al mismo tiempo. Glucosa alta, glucosa baja tiene el mismo efecto y no catalogamos a la persona como buena o mala. Finalmente la glucosa es parte del individuo en ese momento y no sabemos si podemos catalogar al niño al utilizar estos términos. "Vamos a analizar qué pasó aquí y vamos a ver cómo resolverlo" puede ser muy útil sin utilizar terminologia adjetiva.

4. "Qué!? Dios mio! qué no sabes?" No, generalmente no sabemos, y si se trataran de solo variables como alimentación, insulina y ejercicio sería otra historia. La verdad es que hay más de 10 variables involucradas en una cifra de glucosa, entre ellas, el estrés, la actividad fisica, la carga glucémica, el índice glucémico, las hormonas, la cafeína, el clima (sí, el clima) y muchas otras que con frecuencia se saldrán de nuestro control. Entendemos que como papá te preocupas pero, no esperes glucosas en 100 eternas pues prácticamente es imposible. Si bien podemos lograr alcanzar metas tener una raya plana de glucosa las 24 horas del día significarían que algo está muy pero muy mal. 

5. Ocuparse más preocuparse menos: El trabajo en equipo demuestra siempre sus beneficios. Platicar, analizar, hacer de esto un trabajo en equipo donde participe la familia, el niño y el profesional al cuidado de la salud tiene grandes beneficios. Tengamos cuidado con el manejo de la frustración. Sentirse quemados por la diabetes (burnout) es inevitable si ponemos adjetivos y caras en los resultados. 

La educación en diabetes es nuestra mejor aliada.



17 feb. 2017

Como caminar encuerado e intentar cruzar la calle sin ser visto.

No, todavía no he caminado encuerada por la calle. Hasta ahora no he tenido esa necesidad de llamar la atención y generalmente las solicitudes que hago son atendidas si bien no siempre a tiempo siempre amablemente. Este mes fue complicado. Cuando las finanzas se complican en esta casa no solo comemos menos sino nuestra calidad de vida se ve afectada importantemente. Y es que claro, mi diabetes es patrocinada, no no me paga la industria pero de pronto necesito una mano (o cartera) amiga que me ayude a pagar ciertas cosas. 

Yo no podría asumir todo el gasto, aunque quisiera y miren que quiero, pagar lo que tengo que pagar para vivir bien. Si tuviera menos dinero del que ya la crisis financiera me deja seguro viviría con unas cifras relativamente adecuadas pero...la calidad de vida nadie me la devuelve. Y así fue como un día le dije a mi microinfusora de insulina "nos vemos luego" y me tomé una vacación hasta hoy que siento que ya puedo respirar felizmente. Jamás me ha molestado inyectarme cuantas veces sean necesarias. Puedo decir que mi cuerpo está acostumbrado y quien quiera que se queje con las ahora puntas de jeringa de 5 mm debe estar chiflado. Pero, las insulinas que existen siguen sin ser del todo adecuadas para mi. 

Y es que siempre hemos dicho que todas las diabetes son distintas como somos distintos los seres humanos entre sí.  Pues bueno ahí estaba mi microinfusora en el cajón y yo despertándome en la madrugada para asegurarme despertar a las 5.30 am del día siguiente. Por más que lo intenté esa última oración no dejó de sonar dramática pero es que nosotros aprendemos a valorar la vida de una forma diferente. ¿o no? 

Pero es que el tema es calidad de vida. Con calidad de vida ya uno no se refiere sólo a "pasarla bien y tranquilo" en diabetes puedo decir que se trata de algo más, de  un sistema lleno de ramificaciones que juntos crean un algo que denominamos calidad de vida. Sin duda también para cada individuo será distinta  la calidad de vida pero....quizá podríamos decir que vivir los años que yo quiera en las condiciones que yo quiera son ya mucha calidad de vida. Seguir siendo una de esas "personas distintas" pero tomando una malteada ocasional para mi es calidad de vida. Salir con mi hijo al cine, trabajar en lo que me gusta y estudiar lo que deseo sin preocuparme por la complicación o fallas en la vista o cosas más delicadas como falla renal y neuropatías para mi es calidad de vida. 

Mientras todo eso pasaba leíamos en distintos canales de la red como en países (a diferencia de nosotros en México) ya hay nuevos medidores de glucosa. Sigue siendo una medición invasiva pero....seamos realistas, después de 30 años de al menos 10 mediciones al día ¿nos seguimos quejando? aún así, es un gran avance que esperamos ver pronto en México (sepan que he intentado obtener esta información pero todavía no tengo éxito). 

En realidad esta entrada además de servir de catarsis era para hablarles de eso. Del medidor nuevo no tan nuevo en otros países. 

Este medidor nuevo se llama Freestyle Libre. Me encantaría saber si lo de Libre es alusivo a libertad lo cual me parecería tremendamente adecuado. Pues bueno, este medidor ya está a la venta en Europa y en otros países. Hoy leo gracias a twitter que en la conferencia ATTD2017 (Tecnologías avanzadas y tratamientos para la diabetes) se presentan grandes resultados con respecto a este medidor y que entre más es utilizado más glucosas en rango (recordemos que los objetivos y rangos son personalizados) se han obtenido. De inmediato esto se ve reflejado en calidad de vida. 

El Jedi Azucarado hizo ya, hace algún tiempo una gran reseña que te invito a leer haciendo click aquí:

foto tomada de livingwithDandCD.com

Puedo comentar que me parece un fenomenal adelanto, colocar un sensor en el brazo que dura 15 días (si no tienes problemas con el adhesivo) y pasar por delante un lector (medidor) para ver la cifra de glucosa si quieres cada minuto me parece fenomenal, escanear tu brazo, literalmente para obtener una lectura de glucosa. Este sistema a diferencia de los que ya conocemos no tiene alarmas predictivas. Veo en los diferentes reviews que tiene flechas indicadoras de tendencia pero no alarmas. Debo ser sincera y decir que aborrezco las alarmas en la noche pero que en dos o tres ocasiones  ya me han salvado de caer de cabeza en la escalera intentando llegar por jugo a la cocina. Como sea, esto del medidor me dejó en crisis mental (la financiera ya la tenía). Y es que  ya uno no puede andar por la vida contento sabiendo que eso existe en otros lados del mundo. Especialmente porque hasta donde he podido leer la frecuencia del monitoreo capilar puede verse tremendamente reducida con uno de estos sistemas. Imagínate los dedos de alguien como yo con prácticamente toda la vida midiendo glucosa. No, no es queja en verdad no me duele pero no detestaría hacerlo menos seguido y pasar un escáner por mi brazo. 



Y de ahí el título de la entrada. Es como caminar encuerado e intentar cruzar la calle sin ser visto. Yo no sé los demás pero yo ya me acostumbré a mi ritmo de vida con microinfusora y cuando he usado el complemento (medición continua) me siento tranquila y segura. La sugerencia de frecuencia de medición de glucosa en las guías clínicas es ridícula. Los que realizamos una medición intensiva (más de 10 veces al día) sabemos que aún así estamos bajo riesgo de hiper o hipo y nos fascinaría saber qué pasa en los momentos en los que no alcanza una medición normal. (para eso la medición contínua). Con estas dos herramientas (infusión continua de insulina y monitoreo continuo de glucosa) el individuo puede darse el lujo de planear con anticipación y tomar medidas correctivas así como preventivas. Sin esas dos cosas yo ya me siento encuerada.

En lo que llega la nueva ropa a México (medidor) podremos seguir presionando a Abbott en nuestro país para que nos diga cuándo podremos tener acceso a esta herramienta...nosotros también lo queremos y lo merecemos....o (una vez más la pregunta favorita de Mariana) ¿qué estamos haciendo nosotros mal? Nosotros tampoco queremos caminar encuerados e intentar cruzar la calle sin ser vistos. 






7 feb. 2017

De nuestros derechos, de nuestra salud emocional. De las leyes.

Hace no mucho tiempo me invitaron a un evento en el Congreso donde se discutían entre otros temas, los retos de ciertas condiciones, la diabetes tipo 1 entre ellas, en nuestros sistemas sanitarios. Si bien este tema no es sorpresa para nadie, el trabajo sigue sin rendir frutos y no vemos, desde nuestras trincheras como ciudadanos promedios, los resultados que esperáramos. 

Ya nos damos por bien servidos cuando vemos que los senadores y diputados que honrosamente nos representan discuten estos temas. 
En el caso particular de la atención para la diabetes, no sólo son evidentes los rezagos, la mala formación, la mala redacción de Normas Oficiales y Lineamientos sino la falta de atención a esta temática que, como bien hemos dicho, terminará por consumir y destruir el sistema sanitario.

La diabetes, de todos sus tipos es una epidemia sanitaria. Los programas preventivos no han sido estudiados y por ende NO han demostrado tener impactto en nuestra población. Quizá al prevenir algunos casos (exclusivamente de diabetes tipo 2 ya que diabetes tipo 1 no puede prevenirse) el costo sanitario no pague tanto daño pero la medicina no debe olvidar jamas a quienes ya han sido diagnosticados y que hoy día no tienen acceso a sus tratamientos.

Los medios no nos han ayudado demasiado, las instituciones sanitarias NO han dado aviso del cambio en algunos medicamentos y recibimos, con mayor frecuencia cada vez, reportes de falta de insulinas. Las tiras reactivas para la medición de glucosa en sangre siguen, y quizá seguirán sin proporcionarse y entonces tenemos como resultado poco apego a tratamientos y resultados metabólicos catastrófricos que resultan NO solamente en afectar la salud del individuo sino en un costo al sistema de salud inimaginable.

Pues hoy llegó a mis manos una reforma dedicada a la atención sanitaria en nuestras poblaciones infantiles, específicamente de los artículos 109 y 110 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, a cargo de la Dip. Karla Karina Osuna Carranco, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional. 

No, yo no se nada de política pero se que, más veces de lo que quisiéramos, los derechos de los niños con ciertas condiciones crónicas pasan por alto. En este caso se habla de la atención a la salud emocional del individuo en su edad temprana, la ideación suicida, entre nuestra población con diabetes tipo 1 no es poco frecuente y es un tema que ya antes hemos abordado. Tremendamente cierto resulta que es como el huevo y la gallina, la poca y mala atención a la salud física tiene consecuencias a muy corto plazo en la salud mental. No sólo del niño sino de poblaciones enteras. 

Con fundamento en lo dispuesto en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 6, numeral 1, fracción I y artículo 77, numerales 1 y 2, del Reglamento de la Cámara de Diputados, somete a consideración de esta asamblea la presente iniciativa con proyecto de decreto que reforma la fracción IV, del artículo 109 y, la fracción II, del artículo 110; ambas de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, a fin de que el servicio de seguimiento psicológico, que prestan los centros de asistencia social, incluyan la detección de la ideación suicida; con base en la siguiente

Exposición de Motivos
El artículo segundo de la Ley General de Salud establece entre las finalidades del derecho a la protección de la salud, el disfrute de servicios de salud y de asistencia social que satisfagan eficaz y oportunamente las necesidades de la población . Asimismo, establece que la asistencia social debe ser considerada como materia de salubridad general, lo que la convierte en materia insoslayable para el Estado mexicano.
La asistencia social a los grupos más vulnerables y, de éstos, de manera especial, a los pertenecientes a las comunidades indígenas, es considerada entre los servicios básicos de salud.

La asistencia social es definida como el conjunto de acciones tendientes a modificar y mejorar las circunstancias de carácter social que impidan al individuo su desarrollo integral, así como la protección física, mental y social de personas en estado de necesidad, desprotección o desventaja física y mental, hasta lograr su incorporación a una vida plena y productiva.

La Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), en su artículo 24, establece que “los estados parte reconocen el derecho del niño al disfrute del más alto nivel posible de salud y a servicios para el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitación de la salud. Los estados parte se esforzarán por asegurar que ningún niño sea privado de su derecho al disfrute de esos servicios sanitarios”.
Asimismo, dicho artículo de la convención indica que los estados parte deberán “asegurar la prestación de la asistencia médica y la atención sanitaria que sean necesarias a todos los niños, haciendo hincapié en el desarrollo de la atención primaria de salud”. 

Seamos críticos, consultemos nuestras leyes, que resulta muy distinto mencionar una reforma a leyes que en la práctica NO conocemos todavía, armemos nuesta defensa basados en evidencia.





2 feb. 2017

Dia de la Candelaria, los tamales y otras tradiciones.

Ay el Día de la Candelaria.  Para personajes como yo, el día de la Candelaria no significa otra cosa más que: tamales, y aunque en muchos países de América Latina también hay tamales, estoy prácticamente segura, y a punto de comprobar en algún otro viaje que la vida me permita, de que no son el mismo tipo de delicioso tamal. 

Si tú, lees de otra parte del mundo, bienvenido a la explicación del tamal. Pero Mariana, ¿qué tiene esto que ver con nuestra condición de vida? Tenme paciencia, ya te explico.

Esta festividad de la Candelaria, hasta donde mi familia me ha contado tiene que ver con que todas las mujeres, en el los tiempos de Jesús, debía visitar el templo para la purificación del hijo. Este tipo de tradiciones son muy frecuentes en mi país colorido.  En este tema de la purificación, mamá y papá llevaban a personajito bebé junto con una ofrenda, casi siempre animalitos.  Pues cuenta la historia que María y José llevaron a Jesús al templo acompañados por dos palomas blancas. Es así entonces que el día 2 de febrero recordamos este paseo por el templo, ofrenda y anexos. En Coyoacán, por ejemplo, la fiesta es grande y vemos muchas personas dirigiéndose a templos distintos con figuras de Jesús y velas.

Luego de este breviario cultural, te acordarás que si fuiste el afortunado en sacar un muñequito (representación de Jesús) en la rosca de reyes, ¡te tocaron llevar los tamales el día de la Candelaria! afortunados aquellos que sólo estaban con dos o tres amigos y desafortunados otros como yo, que tuvo la fortuna de sacarse el muñeco junto a un equipo de 28 niños que juegan fut y sus papás. 

¿Y por qué tamales y no ensaladas?
Ah es una grandiosa pregunta e intervención: primero pues porque los tamales son más deliciosos, no, ya enserio.
Desde los tiempos ancestrales, sí, después del dinosaurio pero antes de los medidores de glucosa, se celebraba a los dioses, especialmente a Tláloc, Quetzalcóat y Chalchiuhtlicue (espero que nadie se llame así en honor a ese dios) y por supuesto se les llevaba tamales. 
Cuando llegaron nuestros amigos españoles, hicimos una mezcolanza tremenda de tradiciones y costumbres razón por la que hoy somos uno de los pueblos más deliciosamente coloridos. Pues bueno, esta tradición "tamalera" llegó a la iglesia y en vez de llevársela a Tláloc, la llevamos a Jesús. 
Y ¿qué cosa tiene esto que ver con el manejo de mi diabetes?
Ahí voy, pues mira, antes de persona con diabetes pues somos humanos. Los humanos hacemos cosas como convivir, ir de fiesta, celebrar cosas con los amigos y claro, participar en tradiciones. A menos que hayas pensado volverte hermitaño, mantenerte absolutamente lejos del tamal será prácticamente imposible. En estos casos tienes dos opciones.
1. Mantente alejado: algunos hemos dominado el arte del autocontrol, respiración y meditación y logramos manteneros lejos del tamal convenciéndonos de que no es una opción tremendamente saludable (vivamos o no con diabetes). Sí esta es una tarea para sabios de alma pues mantenerse lejos con ese olor tan delicioso es complejo.
2. ¡Ring, ring!: no serás la primera, ni la última persona con diabetes que llame a algún miembro de su equipo de profesionales al cuidado de la salud para preguntar "¿unooo poooorfaaa?" podrán decirte que no pero, quizá si insistes puedas comer uno, o medio o un tercio (sí, un tercio es el tamaño de porción saludable). 
3. Información nutrimental: difícilmente un tamal NO tendrá efecto en nuestros niveles de glucosa en sangre. Además de que al día siguiente habrá que sudar las calorías, la glucosa se elevará si no tomamos en cuenta la información nutrimental de la misma. Recuerda que esta información es aproximada pues, a diferencia de otros alimentos, los mejores tamales son hechos en casa y NO traen etiqueta. Además de que por supuesto cada experto en tamal usa distintas cantidades de todo lo que llevan.

Como siempre la recomendación es simple: mejor aléjate pero, ser humano es delicioso e inevitable. Intenta una probada de tamal, y si piensas que será imposible, acércate a tu equipo de profesionales de la salud. Ellos también son humanos. 

30 ene. 2017

Un año y mi mejor vida.

Hoy hace un año y gracias a grandes personas en mi vida tuve la fortuna de acercarme a un nuevo mundo de posibilidades, una mejor y más tranquila vida.  Hoy gracias a grandes personas tuve otra oportunidad de demostrarme qué puedo hacer y de lo grande que es vivir. 

Cuando fui diagnosticada con diabetes tipo 1 hace una eternidad los pronósticos no jugaban a mi favor. Se pensó de todo un poco incluyendo dejarme vivir la vida loca pues claro, con los tratamientos tan austeros en un país como el mío no teníamos grandes esperanzas. Mis papás de inmediato tuvieron que asumir el rol más complejo de su vida: mi páncreas.

Con el tiempo fuimos aprendiendo pero ¡vaya que era complicado! Con los años me convertí en mi propio páncreas. No, no fui tan grandioso páncreas en la adolescencia pero creo que lo hice bien con unos padre siempre vigilantes y al pendiente. Sí me costó mucha lágrima, y no tengo ni la menor duda de que a ellos también.
Pasaron los años y encontré otra grandiosa persona que decidió asumir ese papel durante las noches: mi esposo, el mejor de los hombres y el mejor de los páncreas nocturno.

La diabetes tipo 1 tiene un efecto importante en la forma en la que somos: somos valientes, taciturnos pero también somos muy conscientes de que la vida es finita y de que debemos estar siempre alerta.

Hoy hace un año llegó a mi una herramienta que hoy quisiera preservar. Por supuesto la situación del mundo juega en mi contra pero de mi dependerá no quitar el dedo del renglón y en mis palabras y discursos se trabajará para ayudar a otros a tener acceso a lo que necesitan para tener vidas inigualables. 

Hoy hace un año pude dormir 8 horas continuas. Mi amado páncreas-esposo también y nos sentimos como nuevos. Felices.

Sí, la felicidad no debe venir de cosas materiales. Pero quien haya, como yo, visto los adelantos desde una jeringa que se hervía, un experimento con orina para medir de forma poco precisa los niveles de glucosa en sangre, y medidores sin puncionador puede presumir y gritar a los cuatro vientos GRACIAS. 

Gracias adelantos diminutos, gracias agujas más cortas, gracias insulinas que no arden y lesionan mi piel. Gracias conteo de carbohidratos, gracias etiquetas nutrimentales, gracias Educación en Diabetes formal. Gracias familia, gracias amigos y gracias internet.

Agradezcamos las segundas oportunidades y vivámoslas en grande. Devolvamos al universo un poco de la dicha que hemos adquirido. 


26 ene. 2017

La hermosa, esplendorosa y magnífica pero delicada insulina: cuidando de ella para que nos cuide.

Cada uno de nuestros medicamentos necesarios para el control de nuestra diabetes requiere de cuidados y formas de almacenamiento específicas. Es muy importante tener esto en mente si utilizamos insulina. La insulina no es una cháchara más que podamos almacenar cómo y dónde sea. Noooo, es  una princesa que requiere ser tratada como tal. Sí así como lees, debemos consentirla y acomodarla donde máaas le gusta....aquí algunos consejos que ya había publicado en la revista de la FMD pero que ahora pasan a este amable blog.
Almacenamiento de la insulina

Es importante que sepas que la insulina puede perder eficacia si no es almacenada de forma adecuada. Generalmente la insulina debe guardarse en el refrigerador cuando no la hemos abierto (entre 2 y 8 ºC). Coloca los frascos o los cartuchos en el área destinada a la leche, el yogurt o las verduras. Asegúrate de que tu insulina no se caiga o se congele.

Cuando ya empezaste a utilizar un frasco puedes guardarlo en un cajón de tu buró, recordando siempre que la insulina deberá permanecer a una temperatura menor a los 25 ºC por lo que si vives en una zona donde el clima sea muy caluroso, quizá prefieras guardarla todo el tiempo en el refrigerador.
Cuando vivía yo en el lejano pueblo yucateco esto era todo un tema. Al vivir en la ciudad acostumbraba guardar la insulina en un cajón de mi recámara una vez abierta. Claro queee, en la Ciudad de México mi habitación jamás llegaba a 40 grados centígrados. En Mérida la historia era otra, tenía que dejar la insulina en el refrigerador sin importar qué....con su precaución especial de revisar bien la temperatura de mi refri.
También es importante evitar exponer la insulina directamente a la luz del sol. Los gabinetes del cuarto de baño no son la mejor opción debido a que la temperatura varía mucho: se eleva durante el baño y desciende posteriormente. Eso depende de la temperatura a la que te bañes claro está pero aún así, no suena útil.

La insulina puede permanecer a temperatura ambiente (sin refrigeración) hasta por 30 días. (recuerda, siempre y cuando no vivas en el desierto, o en Mérida)  Después de este tiempo debemos utilizar un nuevo frasco sin importar cuánta insulina nos ha quedado. Utilizar la insulina de un frasco por no más de 30 días garantiza la efectividad de tu medicamento. Algunas personas prefieren la presentación de cartuchos sobre todo si utilizan poca insulina. De esta forma se desperdiciará menos insulina al tener que cambiar el frasco o cartucho después de 30 días.
Apariencia de la insulina

Las insulinas ultrarrápidas como lispro, aspart y glulisina (Humalog ®, Novorapid ® y Shorant ®), rápida, regular o R (Humulin R®, Novolin R® ) y de acción prolongada como glargina o detemir (Lantus® y Levemir®) , son cristalinas, totalmente transparentes. No deben verse turbias, amarillentas o tener partículas flotantes.

Las insulinas intermedias o NPH (Humulin N®, Novolin N®) y las mezclas (Humalog mix 25®, Humulin 70/30®, Novomix 30® y Novolin 70/30® tienen un aspecto lechoso y cuando están en reposo en los frascos debe apreciarse claramente una separación: en la parte de abajo observarás una sustancia blanca, más densa y en la parte de arriba son cristalinas sin partículas flotando o pegadas a las paredes del frasco. Cuando las rotes en tus manos para mezclarlas antes de inyectarte la insulina debe quedar una sustancia uniforme, sin grumos o burbujas. Si notas algún cambio de color o apariencia en la insulina, desecha el frasco o cartucho y adquiere uno nuevo.

Datos importantes de la insulina

Cuando recojas la insulina en la clínica o la adquieras en la farmacia debes revisar algunos detalles: Fecha de caducidad. Asegúrate de que la insulina no haya caducado o esté próxima a hacerlo. Si es así pide que se te entregue otra cajita. Te sugerimos que hagas esta revisión estando en la farmacia pues algunas tienen la política de no cambiar medicamentos una vez que han sido cobrados y entregados (sobre todo aquellas farmacias que tienen envío a domicilio).

Una vez en casa guarda la insulina en un lugar adecuado y lee las instrucciones. Nunca está de más leer las indicaciones adicionales y los comentarios que tienen los laboratorios sobre su producto.
Consejos para los viajes

Cuando viajes por carretera o cuando vayas a lugares calurosos puedes guardar tu insulina en una pequeña hielera o nevera portátil. También puedes usar una caja de material aislante (corcho) que conserva la temperatura. Existen productos especiales para transportar insulina en caso de que vayas a realizar un viaje largo. Actualmente también contamos con dispositivos tipo pluma que te permiten proteger tu insulina de las altas temperaturas y traerla siempre contigo.

Es muy importante darnos cuenta de la importancia de mantener a la insulina en buen estado. En este caso podemos decir que su cuidado es de vida o muerte. Suena dramatiquísimo sí, pero así es y ni modo.

Referencias consultadas:




11 ene. 2017

Un día como hoy.

Había una vez un niño. Un niño que se convirtió luego en figura principal para la vida de muchos. Un niño del que oímos pocas historias pero que, si lo analizas detenidamente, pudimos haber sido tú o yo en contextos, tiempos y suertes distintas. Había una vez un niño de nombre Leonard Thompson. Leonard había sido diagnosticado con diabetes tipo 1. Cuando Leonard fue diagnosticado no existían los tratamientos a los que ahora tú y yo tenemos acceso. Sí, con acceso hablo de insulinas, jeringas y otros. No, Leonard vivía en una época donde eso no se contemplaba. Se dice que Leonard era amarrado para evitar que comiera pues sus médicos habían observado que manteniéndolo en ayuno su glucosa permanecía más estable que alimentándolo. Cuando Leonard llegó al hospital General de Toronto, a sus 14 años, pesaba 29 kilos. 

Leonard, tenía una vida, si me preguntas a mi, miserable. Entraba y salía de estado de coma. El padre de Leonard, como estarían tus padres o los míos, estaba al borde de la locura. El amor por un hijo y lo complejo que es el diagnóstico de la diabetes tipo 1 nos vuelve locos a todos. "No entiendo, ¿por qué? ¿qué hice? ¿cómo lo detengo? ¡paren este carro que me quiero bajar!".

El padre de Leonard, que se rumora llevaba el mismo nombre que él, permitió entonces que intentaran inyectarle con eso que ahora conocían como insulina y que jamás se había probado en otro humano. Estoy segura de que de sentirse bien, Leonard no habría objetado, estoy también segura de que si esto pasara hoy en día yo, al igual que el padre de Leonard, no hubiera dudado ni un segundo.  Ese día fue el 11 de enero. Hoy, hace muchos muchos años. 

La historia del descubrimiento de esta fórmula ya la habíamos platicado, y es parte de otro grandioso cuento http://www.dulcesitosparami.com/2010/12/un-capitulo-en-la-historia-de-la.html que incluye doctores, perros y cerdos. 

Estas personas, este descubrimiento, el amor de su papá, la valentía de un niño que en otro panorama hubiera fallecido, salvaron la vida de Leonard. 

Leonard vivió 13 años más gracias a esto, murió aún así muy joven (a los 27 años). Leonard fue muy afortunado, como somos afortunados tú y yo de tener una nueva oportunidad de hacer mejores cosas y de ser mejores seres humanos. Feliz 11 de enero a nosotros. 



Y colorin, colorado, este cuento se ha acabado.