24 sept. 2013

Socorrito y yo en la aventura.

¿Qué dijeron? ¿Ya la perdimos? No, sigo aquí. Socorro sigue aquí también pero hemos estado ocupadas estudiando. Finalmente voy a la mitad de una licenciatura para ser profesional de la salud y que me evitará la penosa explicación de por qué no he podido certificarme como Educadora en Diabetes. Seguir los pasos del Diabetes Behavioural Institute y los compadres de William Polonsky y decidir convertirse en Psicólogo no es sencillo sobre todo cuando absolutamente todos los conceptos aprendidos los relacionas con ...por qué no... DIABETES.

Pues de pronto mi marido y yo nos vimos en la crisis de los 30. Ok, de los muy pasados 30. Siempre he dicho que la vida tiene que ser como uno quiera llevarla: brincando, bailando, saltando y por qué no, escalando, metiéndose a cuevas y esas cosas lindas que se nos ocurren.

La siguiente aventura fue llevarnos a Socorro y a mi a un recorrido por la Sierra Gorda. Lluvia, cueva, montaña ¿con Socorro? ¿cómo rayos?!!! Entrar a una gruta inundada con medidor de glucosa suena complicado ¿verdad? Finalmente no fue tan complejo como creímos, aquellos productos de catálogo Tupperware siempre son útiles si logras verificar que sean totalmente herméticos y que no entre nada de agua, para llevar el medidor de glucosa al interior, una pluma de insulina por si algo pasa con Socorro y tabletas de glucosa. Medirse la glucosa durante el senderismo tampoco es divertido sobre todo porque tus manos acaban muy sucias, llenas de lodo y de ramas varias. Si hubiera llovido mucho más Socorro y yo hubiéramos estado en graves aprietos, afortunadamente llevaba un impermeable perfectamente amarrado a la cintura que protegió a Socorro junto con  una bolsa ziplock de cualquier viscicitud. Introducirse a la gruta y empaparse si fue de plano imposible y preferimos esperar en las rocas. Para las siguientes aventuras sin duda un estuche especial para que no se moje será muy útil

 
De ahí, decidimos visitar Xilitla, el famosísimo pueblo mágico de un millonario Europeo (Edward James) compadre de Dalí, Leonora Carrington y Remedios Varo....Las Pozas de Edward James sabían que se aproximaban malos tiempos así que nos deleitó con lluvia durante todo el paseo. Empapados pero felices. ¡Vaya experiencia!
 
 
 
El próximo domingo Socorro y yo saltaremos en paracaídas. Sí, así como lo lees, seremos capaces de analizar (gracias a la donación de sensor de Elena) el efecto de la adrenalina sobre los niveles de glucosa. ¿Interesante no? ¿Quién dijo entonces que las personas con diabetes no llevan  una vida normal? Tienen razón, nos divertimos más.

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