22 sept. 2014

Porque no sólo somos especiales, también nuestros marid@s

No, generalmente si me ausento es que ando de parranda (sí como persona normal qué tal) o tengo mucho en qué pensar y no elijo con qué torturar a mis seguidores. Es verdad que tengo una entrada de tecnología pendiente y es que tanto ha pasado este año en diabetes que tampoco sé por donde empezar. Quizá empezar diciendo: lo quiero todo y lo quiero ahora sería buena idea.

Esta mañana tuve una hipoglucemia de esas que nunca está padre contar. Aunque sería interesante llevar un conteo o tener una aplicación para registrarlas  lo cierto es que todos intentamos olvidarlas dando vuelta a la hoja y tratando de llevar un día normal aunque sabemos bien que el cansancio corporal es inexplicable. Como sea yo tenía hipoglucemia y mi siempre preparado esposo bajó volando por las escaleras directo a la cocina por una fuente de 15 gramos de hidratos de carbono. ¿Todos los maridos hacen eso? yo creería que sí ¿o no? pero cuando necesites ayuda, ¿estará siempre ahí? y por si eres de esas guapísimas y únicas personas con diabetes tipo 1 aquí te ayudo con algunos requisitos con los que ese "ser" especial deberá contar. No te preocupes, si no cumple con los puntos podrá recibir capacitación  y convertirse en tu mejor y mejorada persona especial. No sólo se trata de elegir al guapo y divertido sino al INDICADO.  "Uay que cursi" estarás pensando. Pero cuando se vive con diabetes  uno no puede darse el lujo de salir con  un idiota. #hedicho

1. VALENTÍA. Subirse a la nueva medusa roller coaster es quizá similar. Procura buscar una pareja valiente. Vivir con diabetes a ti ya te hizo valiente pero preparar a alguien para la hipoglucemia, el estrés de vivir con diabetes y el estrés del estrés de vivir con alguien con diabetes necesita además de un par de bien puestos...huevos (disculpen pero no encontré una palabra más adecuada) valentía...mucha valentía. Una cosa viene con la otra afortunadamente. El amor nos hace más valientes a todos. ¿El o ella es una persona valiente y crees que permanecerá siempre valiente? Entonces cumple con una de las características más importantes. ¿Es lo suficientemente valiente como para ayudarte en momentos de crisis? ¿Podrá ser de esas personas que derriben puertas y bajen las escaleras de la casa a mil por hora para llegar a un jugo en caso de hipoglucemia? ¿Atravesará la ciudad volando para conseguir agujas de 4mm porque a la princesa no le gustan de 8mm? Valentía. Son súper héroes.

2. PACIENCIA. Debemos reconocer que aveces sí somos necios. Confieso que cada vez que escuchaba en una plática para profesionales de la salud que "los pacientes diabéticos son muy necios" sentía que la sangre me hervía. Claro que me sirvió para hacer una gran introspección y reflexión para concluir que: sí somos necios. Ellos en sus pláticas se refieren a necio en sentido negativo. Yo creo que ser necio es  un don. El don de la necedad. La Real Academia Española tiene muchas definiciones para necio, la mayoría son negativas pero  yo me refiero a esa definición como adjetivo que se refiere a terco y porfiado en lo que hace o dice. Sí, somos necios, insistimos, peleamos, luchamos y lo conseguimos. Algunos luchan por una dona (causa equivocada) otros luchan porque Abbott México traiga Freestyle (necedad e indirecta) pero finalmente somos necios. Qué aburrido sería no ser necio. Pero, ¿y el de junto? El tiene que vivir con esta necedad que aumenta si los niveles de glucosa no son perfectos (los de NADIE son perfectos), tiene que convivir con esta necedad de persona aventurada (YO LO PUEDO TODO), y tiene que ser muy necio para aguantar a alguien tan necio. La paciencia es una característica muy útil. Ser paciente como para esperar a que no sólo se maquille y elija los mejores jeans sino para que además cuente carbohidratos, mida su glucosa, chupe su dedo, caclule la dosis de insulina, se inyecte, se queje, vocifere y luego diga : ¿por qué me estás mirando?¿ por qué no nos hemos ido?

3. ESCUCHA. Esta persona debe saber escuchar. No sólo oir. Aveces, mi alma gemela sabe cuando estoy pasando por una mala racha de glucosas con solo escuchar el timbre de mi voz (eso dice, yo creo que es verdad). Él ha aprendido a escuchar, sabe ser paciente cuando me quejo y me escucha. Aguantó escucharme más de dos horas continuas de queja de "es que no tengo dinero, es que quiero esa cosa, es que la diabetes, es que, es que"...y estoy segura de que escucharía otras dos horas. El sabe escuchar. Además oye bastante bien porque ha logrado desarrollar técnicas que lo despiertan cuando saco el medidor a las 3 am y dice que sabe por el tipo de suspiro  interpretar señales (ash: alta, ooops: baja, mmh: todo bien).

4. DIVERSIÓN. No querrás un novio aburido ¿o sí? La vida con diabetes está llena de altas y bajas, no querrás paz y tranquilidad eterna. Aunque tu búsqueda y objetivo de vida fuese una vida "sin altas ni bajas sino plana" seamos francos y reconozcamos que eso sería horrendamente aburrido. Una pareja divertida puede cambiar las cosas. Estamos acostumbrados a ciertas rutinas (abro el ojo mido la glucosa, aplico la insulina, cuento carbohidratos) algo de salsa picante no está mal. Alguien con quien puedas reirte de un mal chiste de diabetes es fenomenal, Alguien que se divierta junto contigo de las visicitudes de la vida, los chistes negros y malos de la diabetes no se comparten con cualquiera. Busca un ser lleno de diversión y que quiera divertirse contigo. Que se ría si dijiste algo muy tonto en una hipoglucemia y que te abrace y cuente chistes cuando tengas un muy mal día lleno de altas. 

5. USO RUDO. Mi marido es de uso rudo. No soy una ligerísima pluma de almohada elegante. Soy pequeña pero sí peso. Me ha tenido que cargar en un pésimo día. Ha tendio que aguntar mis groserías bajo hipoglucemia y ha tenido que aguantarme de diferentes maneras. Él es de uso rudo. Me ama pero también es de uso rudo. Tuvo que aguantar mi embarzo complicado (no por complicación sino por complicado de trabajo y cansancio) ha tenido que soportarme en un día de cánula doblaa y eso no lo hace cualquiera, solo los de mente abierta y dispuestos a ser de uso rudo. No se confundan, no quiero decir que lo maltrato aunque estoy segura de hacerlo aveces sin intención. "Marido no soy yo, es la hipoglucemia", dirá mi letrero nocturno.  

Si además de todo eso, esa persona te libera endorfinas no esperes más. Di "está bien" a esta nueva aventura llamada amor.  Si te libera endorfinas y no está listo pero crees que puedes capacitarlo (por no decir entrenarlo y evitar el experimento conductista). 
Alguna vez leí a alguien decir que temía que no se enamoraran de ella porque vive con diabetes. Corazones de melón, claro que somos enamorables pero .....no se enamoran de nosotras los idiotas, se enamoran de nosotras los súper héroes.







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