¿Miedo para generar cambios?

En el caso de diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2, las campañas para promover un estilo de vida saludable últimamente recurren al "miedo". En lo personal no me parecen atractivas estas campañas y de  hecho no puedo leer todo el espectacular pues pierde mi interés y atención de inmediato. 

Buscando información en la red me encontré con un estudio serio donde se menciona que el  uso del miedo con frecuencia resulta poco efectivo en conseguir el cambio en la conducta que se pensaba como objetivo. Este mismo estudio indica que aquellas campañas que intentan utilizar el miedo como un refuerzo negativo (o castigo en palabras menos psicológicas) tienen poco éxito. 

Siendo congruentes con los principios del aprendizaje, el miedo sería en todo caso efectivo si la campaña permitiera que el comportamiento o la conducta deseada pudiera ser reforzada al reducir el nivel de miedo original. No, nada que se le parezca  a las campañas donde muerte, amputación y ceguera son el tema principal. Ya habíamos sido testigos de la reacción tan negativa de los principales voceros de la diabetes en redes sociales después de la campaña de terror de la Federación Internacional de Diabetes. Hoy no encuentro ese video ¿será que se habrán dado cuenta de su poca utilidad? No conozco a nadie ni en la práctica profesional ni en la vida diaria a quien ese video le haya dejado otra cosa más que miedo. 

Para que una campaña de terror tenga efecto deberá cumplir con ciertos requisitos. Entre ellos:
1) el miedo deberá presentarse antes de que se ofrezca el comportamiento deseado
2) el evento que detone el miedo deberá presentarse como "probable" jamás asegurarlo  y menos si se trata de complicaciones
3) se deberá proponer un cambio en comportamiento (el cambio deseado) en la misma campaña
4) el grado de miedo de la misma campaña deberá ser de una intensidad que el cambio propuesto en el comportamiento pueda minimizarlo
5) el reforzamiento positivo deberá ser la desaparición del miedo y de esa forma se comprobará la efectividad de la campaña. La dificultad ahí radica en cómo comprobar si hubo un cambio conductual en la población que tuvo que digerir esa campaña.

En general, pero enserio en la vida en general, creo que los refuerzos positivos son más útiles para generar cambios en la conducta de las personas. La información, la educación en diabetes, el conocerse a sí mismo debe ser entendido como un refuerzo positivo. ¿Por qué no intentar dejar de lado las campañas de terror para ofrecer campañas de esperanza y educación a la vez?

Pero bueno, yo soy una simple Psicóloga y Educadora en Diabetes quién soy yo para hablar mal de sus campañas.

Quienes vivimos con diabetes creemos que este tipo de campañas no nos ayudan a generar cambios. No ayudan a las demás personas a comprender cómo los distintos tipos de diabetes NO tienen por qué tener desenlaces fatídicos. No nos ayudan a comprender que el diagnóstico de diabetes NO es sinónimo de amputación, ceguera y falla renal.

Campañas como "sweet kills" (el dulce mata) quizá asuste, a mi me ofende. Yo no soy una herida llena de dulce porque conozco y valoro la Educación en Diabetes.


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