Tweetchat #DiabetesLA

Siempre he creído que las personas con diabetes tipo 1 tienen ciertas características de guerreros poderosos. En lo personal, el tamaño no me ayuda y nadie creería que tengo mal genio, que soy impulsiva y mucho menos que soy tan valiente que acabo riendo antes que llorando. 

Y así algún día más pronto que tarde podré trazar con evidencia científica, pluma y lápiz (aunque me gusta la computadora) sobre el perfil psicológico de una muestra significativa de personas con diabetes tipo 1. Seguro a alguien ya se le ocurrió (todo lo divertido que se me ocurre alguien ya lo hizo) pero entre que son peras y son manzanas yo puedo ir creando perfiles.

Hace algunos días nos dimos cita para el tweetchat #diabetesLA esta vez fuimos pocos ya que agendamos sin querer en periodo vacacional y el horario tan distinto para muchos de nosotros lo hizo complicado. Aún así se logró ver a gente conversando desde Miami, Ciudad de México,  Mérida, Venezuela, Argentina,  Colombia, Perú y muchos otros sitios.

De estas conversaciones hay mucha información que resumir...vayamos primero con los datos observables, el hasthag que se ha seleccionado es #diabetesLA esto tras el evento del que ya te platiqué donde grandes amigos y blogueros se dieron cita el año pasado aquí en la Ciudad de México.


¿Quién iba a pensar? la mayoría de los tweets con el hasthag seleccionado proviene de población femenina.

En el listado de las 10 personas en tweeter más influyentes y que utilizan este hastag aparecen los siguientes. Toma en cuenta que no es cualquier grupo de personas, son twitteros, blogueros, pacientes expertos que hacen todo lo que está a su alcance para hacerte llegar información. En ese mismo sentido te pedimos que te unas, republiques, nos ayudes a hacer que seamos más participantes en los futuros tweetchats.





De la conversación que tuvimos la semana pasada me atrevo a rescatar algunos puntos, aunque espero claro, el comentario de los otros participantes porque suelo ser muy exagerada. Leímos que a pesar de estar separados geográficamente compartimos algunas inquietudes.

1. ATENCIÓN MEDIOS: el trabajo de un medio de comunicación debe ser informar a la población con datos reales, revisados, analizados, comprobados ¿o no? Publicar información que lejos de aportar desinforme sobre diabetes es sumamente peligroso. Estigmatizar, discriminar y señalar no debe ser permitido por ninguno de nosotros. No permitamos que los medios que tienen más acceso a otros como nosotros se den a la tarea de difundir información equivocada, errónea, juiciosa. Alcemos la voz cuando lo observemos, hagamos partícipes a otros, Escribamos, publiquemos, así en algún momento alguien de algún medio tendrá interés en saber más y consultará la información y quien quita, hasta nos ayude a alzar la voz por una enfermedad que aveces parece muda.

2. ATENCIÓN INDUSTRIA: insisto, no venden cacahuates, y si así fuera en caso de que el cacahuate fuera importante para mi calidad de vida yo esperaría un trato digno, respetuoso, amable, cordial. Efectivamente tu trabajo es vender algo que yo necesito para vivir bien. ¿luego qué tal que mejor hacemos un equipo donde tu ganas dinero y yo gano salud? ¡Apoco no suena sensato! He tenido la fortuna de encontrar gente empática en la industria. Desafortunadamente para mi y otras personas con diabetes no todos los individuos en la industria farmacéutica son empáticos. Cuento con la mano (y creo que me sobran dedos) al contar ese tipo de personas. Alcemos la voz por amor del cosmos. ¿Ven como siempre regreso al mismo punto? ¡Alcemos la voz!

3. ATENCIÓN SISTEMAS DE SALUD: yo creía que la tragicomedia de las instituciones de salud gubernamentales sólo se daba lugar aquí en este olvidado país. Cuál ha sido mi sorpresa al ver que en otros países de América Latina pasa lo mismo. La autoridad argumenta dar servicios de salud, pero en el caso de la atención para la diabetes tipo 1 estos esfuerzos son insuficientes. No se provee ni calidad en el servicio, ni calidad en en insumo ni calidad en la consulta. Pero, al no haber pacientes que exijan sus derechos y lo que necesitan para vivir con calidad no habrá cambios nunca en el sistema. ¿Alzar la voz? Por supuesto.

Esto es poco de lo que se leyó en una hora de conversación. Aún tenemos mucho que decir, mucho que compartir, mucho que opinar. ¿Ya es hora de alzar la voz? ¿O todavía nos vamos a quedar sentados?
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