Voceros latinoamericanos, alzando la voz por nuestro derecho a la salud.

El primer encuentro latinoamericano "Viviendo con diabetes tipo 1 en la red" fue un éxito el año pasado. Este año tuvimos la fortuna de continuar con este trabajo colaborativo. Se dieron cita de distintos países de América Latina aquellas personas activas en redes sociales dispuestas a generar cambios para el beneficio de la comunidad de personas que viven con diabetes en su país de origen.
Al igual que el año pasado, fue Medtronic quien apoyó esta tarea y gracias a quien fue posible que personajes blogueros y twitteros de Argentina, Perú, Miami, Puerto Rico, Brasil, México y Colombia se dieran cita el pasado 21 y 22 de Julio en Los Ángeles California.

Este año Medtronic colaboró en la elaboración de la agenda y nos fueron presentadas grandes conferencias que iremos detallando en la semana en este blog y en el de los colegas asistentes. Por lo pronto les presento un resumen de los puntos que (en mi bloguera opinión) llamaron más mi atención.
Hoy te presento el primero de estos puntos.

1. LA EVIDENCIA: He insistido ya por algún tiempo. La diabetes tipo 1 es una condición que requiere atención a plazo eterno, no descansa. 24 horas los 365 días del año para asegurar un óptimo control para ofrecer al individuo una buena calidad de vida. Los tratamientos han evolucionado y se ha puesto sobre la mesa evidencia científica para avalar el uso de ciertos dispositivos, como las microinfusoras de insulina, que ayudan con el control glucémico y que brindan mayor libertad a los usuarios. Aún así, en países como México, estos tratamientos no llegan a todas las personas con diabetes tipo 1 sino únicamente a aquellos que tienen la fortuna de contar con un seguro de gastos médicos mayores o aquellas personas que tienen la capacidad económica para adquirir uno. Muy pocos.

En una de las charlas veíamos que en nuestro país, únicamente hay 1500 personas usuarias de estos dispositivos de aplicación de insulina, a pesar de que calculamos que en México hay cerca de 10 millones de personas con diabetes de los cuales el 10% correspondería a diabetes tipo 1. Si bien, estos tratamientos y la industria encargada de su creación y venta han demostrado la mejora en los aspectos metabólicos y por lo tanto menor número y grado de complicaciones derivadas seguimos sin tener acceso TODOS. Podríamos dar por hecho entonces que cada país evalúa la tecnología que utilizará y de ello dependerá el acceso que se da a la población y la velocidad con la que las autoridades sanitarias aprueban el uso de estas herramientas.

La unión de los participantes con la industria ayuda sin duda a que los reclamos de la población por el difícil acceso a las herramientas y dispositivos que nos mantienen de pie sea menos complejo. Y es que comprender sobre los asuntos regulatorios, en su mayoría diseñados para vigilar la seguridad del paciente, es también de nuestra incumbencia sobre todo cuando analizamos que en países como Chile los dispositivos llegan mucho antes.

Observamos interesados las diferencias entre países en la cobertura y el acceso de ciertos insumos a la población. México, de aquella lista resultó el menos ágil y el menos interesado en el tema de insulinas, dispositivos de aplicación y monitoreo de glucosa. No deberá sorprendernos después de esta información que la primera causa de muerte en el país sean complicaciones de diabetes. El impuesto al refresco quizá ayude en controlar el peso de los habitantes pero no debería descuidarse el derecho a la salud de quienes ya han sido diagnosticados, con cualquier tipo de diabetes obviamente.

Después de lo dicho, coincidimos en las mesas de discusión que el trabajo de la población interesada en el acceso es lo más importante. Ser activista no únicamente desde el monitor sino en el ejercicio diario de nuestros derechos, teniendo siempre en mente que el más importante es el derecho a la salud.

Como todos los años, el trabajo que nos queda por hacer incluye, entre otras cosas, invitarte a ti que lees, por medio de argumentos válidos a unirte a nuestras conversaciones. Aprender sobre diabetes es más que un gusto una responsabilidad que tenemos y luchar por nuestros derechos no tendría ni por qué ser motivo de consulta, es nuestro deber, nuestra mayor responsabilidad y entre más seamos más pronto lo lograremos.

Hasta aquí te dejo esta breve entrada, pronto otras opiniones. Debes saber que lo que escribo es opinión propia, como siempre.

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