De la discriminación de los tipos más sutiles y otros demonios

Esta semana el colectivo #diabetesLA se dará la tarea de discutir distintas posturas sobre discriminación y diabetes. 



De acuerdo con datos de la CONAPRED y copio de su sitio web: 


La discriminación es una práctica cotidiana que consiste en dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo, que a veces no percibimos, pero que en algún momento la hemos causado o recibido.

Ya hemos discutido en este blog algunas de las esferas de la discriminación e incluso identificamos las instancias a las que podemos acudir si nos sentimos discriminados.

La discriminación sin embargo, en mi opinión va más allá del hecho de "negar admisión" y "negar tratamiento". La encontramos en formas diversas y más sutiles en el día a día. Finalmente el individuo no siempre aprende a ser tolerante y prudente y seamos sinceros, en nuestro ámbito cultural falta mucha prudencia. 

Para mi, la prudencia no es sólo la capacidad de pensar , ante ciertos acontecimientos los riesgos posibles que estos conllevan (diría el diccionario si no mal recuerdo) también tiene que ver con la forma en la que los individuos articulan juicios y realizan comentarios en voz alta sin mala intención o dolo pero que inevitablemente resultan en actos molestos e hirientes.

"Pobre de ti, me das tristeza".
"Tu hijo también será diabético? qué fuerte"
"Pobrecita nosotros comiendo pastel y tu mirando"
"Tú no, perdóname tu no puedes comer eso"

Claro, la intención es buena, es fenomenal y expresa sentimientos e intenciones reales pero no deja de ser hiriente y no deja de ser la manera de dar  un trato distinto y excepcional a la persona con diabetes. Mal. Eso no debe hacerse.

Pero luego, ¿cómo enseñas a tu pequeño recién diagnosticado a hacer frente? Quienes no recibimos instrucción nos vimos varias veces frustrados y tristes en un rincón meditando. Aquí algunos consejos...estoy segura de que entre todos podríamos hacer de este listado algo fenomenal y más completo. 

1. Enseña a ser diferente: Efectivamente, los niños con diabetes no son iguales a los otros. Eneñemos que ser distinto es ser distinto positivamente. Ser distinto es siempre bueno. Ser original y único son características especiales. Especial es divertido. Son niños que crecen a otro ritmo y maduran sin duda a  una velocidad acelerada, son niños que conocen el valor de la vida antes de tiempo, que se reconocen mortales a velocidad agigantada, son valientes. Los otros niños no deben ser valientes. ¿Inyecciones de vacunas?  Qué es eso! Nosotros nos inyectamos diario. Ellos no merecen ovación, nosotros la merecemos. 

2. Enseña a educar y corregir siendo elegante: "¿Quién o dónde leíste que yo no puedo comer eso? Siéntate aquí voy a darte una clase de educación en diabetes. No te creas esos chismes que lees en TVNotas, esa información no sirve".  "Ven, corazón, voy a enseñarte cómo me inyecto insulina, te vi mirando a lo lejos, acércate voy a darte una lección hoy". Nosotros que vivimos con diabetes nos sentimos agredidos por tu ojo vigilante, pero somos lo suficientemente inteligentes como para ponerte en tu lugar utilizando nuestra educación. 
"¡Qué estás haciendo!"
"Estoy preparando mis cosas para medir mi glucosa en sangre, ¿quieres ver? Acércate"

3. Enseña a llevar el orgullo por delante: Cuando era niña tenía que meterme al baño a analizar mis niveles de glucosa en orina. Claro, no podía hacer mi experimento químico a media sala  manejar orina es algo horrendo y asqueroso se haga donde se haga. Más adelante me acostumbré a inyectarme en una habitación a solas o en un baño cuando en realidad no tenía por qué ser así. 

Habrá personas que tomen una pastilla antes de sus alimentos, habrá otros que deseen toser, otros que necesiten limpiar su nariz. Yo necesito medir mi glucosa e inyectarme. Aún en familia aveces veo caras de alarma o de asco. Eso, es DISCRIMINACIÓN. Y no es correcto. Yo soy un adulto que tiene el poder de reír por dentro y burlarme de quien lo hace en silencio pero, en los niños es distinto. Aprendamos a enseñar eso a nuestros hijos. A preguntar cuando uno quiera aprender. "¿Puedo ver cómo te inyectas y mides tu glucosa?" es una pregunta mucho más amable que decir a los cuatro vientos " ¡¿qué haces?!".

4. Enseña a defenderse: No, la verdad es que no necesitamos en realidad que nadie nos ayude. Somos tan fuertes y tan valientes que un par de patadas si podremos soltar. 
Yo sé que está mal pegar pero la única persona en la escuela que se atrevió a decirme "tu eres diabética lero lero" tuvo que aguantar un par de patadas después de que pedí amablemente que parara. Yo aguanté un reporte escolar por mala conducta pero nadie nunca más se atrevió a burlarse de mi en ese sentido. Aprendieron pronto y vieron que me sabía defender. 

Luego cambié las patadas por palabras, recibir educación en diabetes me hizo leer más que los niños promedio y no hay mejor método de defensa para un niño que palabras elegantes y rebuscadas. No enseñes a correr  y a esconderse, enseña los posibles escenarios y las posibles respuestas. Aprende a responder porque no sólo los niños son crueles, los adultos también lo son y tu debes estar preparado. 

5. Siempre aprende: Aprende a distinguir gente inteligente de gente que, aunque le explicaras no entendería jamás. No pierdas el tiempo alimentando al troll diría mi amigo Marcelo. NO gastes energía discutiendo con gente que no tiene capacidad mental para entender. 

Si el problema es muy serio cambia de escenario. Cambiarte de escuela, cambiar de trabajo no es tan grave cómo sentir tu integridad humana, mental y física amenazada. 

Aprende a reconocer la DISCRIMINACIÓN en todos sus colores y busca ayuda. 

Alza la voz que este país está así porque nadie siente tener el derecho de alzarla. 



Aquí las publicaciones del resto del colectivo #diabetesLA no dejes de leer y compartir.



Nora
Mi dulce vida
Tu caes en el juego? Yo no


Claudia
Diabetes Bariloche
Discriminación laboral y diabetes


Paulina
Dulce Madre
¡Salgamos del closet!


Mila
Jaime mi Dulce Guerrero
Se teme a lo que se desconoce. Eduquemos para evitar discriminación.


0