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17 ago. 2015

Revertir la diabetes. !No caigas!

Cuando leo en las redes sociales "Revertir la diabetes" no puedo dejar de pensar en un chiste que me contaron en alguna reunión: "Cuando uno está muerto, no sabe que está muerto, uno no sufre, son los otros los que sufren. Lo mismo pasa cuando uno es pendejo". Y es que las palabras altisonantes son inevitables en casos como este.

Las hormigas chinas, los tes mágicos, los smoothies verdes, el ejercicio tipo crossfit y el nopal crudo son muchas de las curas que se leen y recetan año tras año. Tampoco podemos culpar a los otros, quizá su intención sea buena. Cuando fui diagnosticada se armó una cadena de oración que estoy segura abarcó desde Ciudad Universitaria hasta Lomas Verdes. 

Efectivamente sigo viviendo con diabetes, pero la intención era buena. Igual he tenido que soportar 30 años de curas milagrosas provenientes de comadres, amigas de mi abuelita, amigas de mi mamá y gente en la calle.

"No parece que tengas diabetes. ¿Ya has intentado (inserte aquí remedio favorito) pararte de cabeza, inyectarte lápiz labial color rosa y hacer circulitos en el aire brincando como sapo?" "Si, gracias, wow lo intentaré" es la mejor respuesta que puedo dar. Y no es porque realmente me interese sino porque he invertido mucho tiempo en educación en diabetes como para dejarme engañar.

La mente, lo más poderoso del humano (después de su páncreas que produce insulina y el corazón que bombea la sangre) puede ser también un arma de dos filos.

Y es que claro, yo no me acuerdo pero estoy totalmente segura de que mi mamá habría dado lo que fuera porque las hormigas, el nopal, los santos de cabeza y el cabello de caballo en licuado de frutas verdes hubiera funcionado. 

Quién en su más sano juicio no querría revertir no sólo la diabetes sino el pesar y malestar del ser querido.

Comparto entonces, una lista de consejos breves. No dejarnos engañar es un DEBER. Compartir información con otras personas es también nuestro DEBER. Sacar a la diabetes de las sombras es otro DEBER. El nopal en exceso no mata. La ignorancia sí y estamos siendo presas de promesas falsas que costarán vidas.

1. REVERTIR. No, en el caso de la diabetes tipo 1 el sistema inmunológico ha cometido un serio error. Ha confundido nuestras células productoras de insulina con algo que debe combatir. No podemos decir que no haga bien su trabajo, es sólo que se ha confundido. Esta confusión, es de por vida. Nada podrá revertir este proceso. Afortunadamente para ti que lees, hoy en día hay diversos tratamientos. Sin embargo, aunque se estudia día con día, la cura no ha llegado. Imposible hablar de revertir. No hay vacuna, no hay medicamento ni ninguna cosa que elimine el diagnóstico. Es lo que todos deseamos sin duda pero seamos realistas. ¡AÚN NO HA LLEGADO ESE MOMENTO!

En el caso de diabetes tipo 2 tampoco es posible. Es verdad que la alimentación adecuada, la recuperación de peso saludable y el ejercicio han demostrado beneficios confusos. Uno podría creer que la diabetes ha desaparecido luego de hacer ejercicio y comer lechuga.

2. CIFRAS DE GLUCOSA "NORMALES":  Yo creería que con frecuencia mi mamá no tiene diabetes tipo 2 (su monitoreo es siempre en rangos meta entre 80- 100) pero el diagnóstico se presentó alguna vez y el cuidado exhaustivo hace que tenga su diabetes CONTROLADA. Jamás revertida. Normalmente mis cifras tampoco son de diabetes. Pero es que mi trabajo es seguir un tratamiento que engañe a mi propio cuerpo para hacerle creer que NO tengo diabetes. Aunque  yo se bien que llevo 30 años con diabetes tipo 1 y que esta condición requiere grandes esfuerzos y cuidados.

3. ANTES Y DESPUÉS: Si la propaganda te muestra un antes y un después es quizá buena idea desconfiar. A menos que se trate de un procedimiento médico muy complejo como una cirugía plástica nadie con verdaderas y fidedignas credenciales académicas haría tal cosa. Claro, bajar de peso quizá sea algo presumible pero si en esta reducción hubo algún remedio mágico es momento de desconfiar.

4. EL TESTIMONIO: Me llamo Mariana y quiero compartir contigo el gran hallazgo de mi cura. Para nada, los encargados de dar estas noticias no son los individuos, son las agencias de investigación, el gremio científico y los médicos. Seremos los primeros en saber cuando lleguemos a una cura o a una "reversión" el testimonio es algo en lo que no debemos confiar.

5. GUARDA LA CALMA: Yo jamás guardo la calma. En ningún momento para ninguna cosa. Pero, he aprendido a ser paciente, a esperar, a observar y leer como otros estudian, buscan patrocinios y se preparan para ayudar a otras personas dentro de algunos años a tener mejor calidad de vida de la que ya tenemos. 

Estoy convencida de que algún día mis nietos podrán hablar de cura. Mientras tanto utilicemos las herramientas que tenemos disponibles. Seamos realistas. No aceptemos charlas de cura ni de remedios. 

Eduquemos al otro. No permitamos la mala información.