Dexcom

Avisos para mi salud mental

¿Y tú?

¿Quién quieres ser?

Dulcesitos para mi

Información sobre diabetes

Monitoreo tipo flash

Descubre de qué se trata

22 oct. 2015

Como si fuera un colorido letrero que dice "vive con diabetes"

El estrés, el diagnóstico

El diagnóstico de diabetes tipo 1 en alguien joven (niño o adolescente) es siempre estresante. Pensar que lo que uno consideraba "salud" de pronto se evapora es un sentimiento devastador para muchos padres. 

No, a ningún niño le gustan las inyecciones y mucho menos imaginarse que serán de por vida. A pesar de que son cosas que ya conocen el miedo y el estigma alrededor de esa y muchas otras de las tareas que acompañan al diagnóstico siguen siendo complicadas. 

Quienes pudimos ver la reacción de nuestros padres al diagnóstico aprendimos. Desafortunadamente no existe un manual, y aunque existiera no podemos olvidar que cada niño es distinto y que cada entorno también lo es. 

Aceptación

Claro, los libros le dedican dos hojas cuando el proceso emocional es bastante más complejo. 

- Aceptar que a quien más amamos le ha sido indicado llevar un letrero que lea "soy distinto" es difícil. Llevar un letrero bien acomodado en la edad adulta no nos es complejo pero un letrero puesto sin bases firmes es peligroso no solo para nuestra salud mental sino física. 

- Aceptar primero como padres que nos espera una vida llena de altos y bajos, de emociones, de tristezas y de retos es vital para poder transmitir ese aprendizaje. Ser mamá o papá es precisamente eso, afrontar todo lo que describo. Sólo que con un pequeño con diabetes tipo 1 es más complejo. 

- Enseñar que se es diferente pero que distinto no es malo. Distinto es ser único y no cualquiera puede ser único. Ello lleva una gran responsabilidad. "Hijo tu eres único, eres maravilloso, eres el más valiente" suena exagerado pero en un niño con diabetes tipo 1 realmente no lo es. 

Los niños a pesar de ser distintos cumplen con ciertas características ya estudiadas. El proceso del duelo tras un diagnóstico de algo crónico degenerativo también lo es y puede prepararnos para actuar con prontitud. Ahí radica la importancia de un profesional de la salud mental en el equipo multidisciplinario. ¿Dónde están los Psicólogos en el diagnóstico? Mi opinión como Educadora en Diabetes es que deberían estar ahí durante todo el proceso y para dar apoyo y seguimiento a los pacientes conforme van creciendo.

El duelo no sólo se hace presente en el niño o adolescente diagnosticado sino en todo el ambiente familiar. La mala información y las consecuencias que conocemos hasta la fecha de la diabetes a largo plazo tienen como resultado emociones negativas entre las que se observa la ansiedad y la depresión. 

Yo contra el mundo

Los primeros meses las personitas diagnosticadas pasan por un proceso complejo de aceptación, su autoestima ha sido lastimada. Sentirse solos, diferentes, tristes es común pero no deja de ser un punto vital que requiere atención. No es de sorprenderse observar actitudes pesimistas y cambios de humor repentinos.  Dar espacio, escuchar y explicar es la mejor alternativa. Abrazar y llorar desconsolados junto a ellos (aunque sería el movimiento más natural) no es la mejor forma. Intenta mejor contagiar ánimo, motivación y valentía. Claro, se vale encerrarte en el baño a llorar pero llorar durante meses y años también es síntoma de requerir un poco de ayuda para mejorar tu salud emocional. 

¿Terapia? 
Claro, uno creería que la terapia es únicamente para casos extremos. Existen muchos enfoques diferentes de la psicología para atender a diferentes tipos de individuo. Algunas intervenciones se centrarán en corregir cierto tipo de conductas mientras otras se centrarán en el trabajo en la comunicación familiar. Buscar un psicólogo o psicóloga que sepa de diabetes tipo 1 también representa un reto. Sin embargo vemos gratamente que cada día son más los especialistas. 

Lo cierto es, que en el caso de niños y adolescentes con diabetes ambas cosas son distintas. 

La salud mental es, en mi opinión, uno de los puntos clave para que alguien aprenda un estilo de vida nuevo y sobre todo comprenda los beneficios de su nueva vida disciplinada y tome decisiones acertadas. 

Familia y diabetes tipo 1 son un engrane. Una requiere de la otra para su buen funcionamiento y si existen elementos altercados habrá que tratarlos. 

Imagina que lo que es complicado para ti que eres un adulto es tres veces más complejo para un niño que apenas tiene la capacidad de comprender lo que es una célula beta. 

Los niños con diabetes son en general ejemplos de supervivencia, valentía, dedicación y otros. Seas tu bienvenido al mundo de la creación de héroes y heroínas.