29 mar. 2016

Análisis de rutina, ¿estrés de rutina?

Hoy despertamos temprano, sí, utilicé un plural pues en esta casa la diabetes tipo 1 siempre ha sido un tema donde el apoyo y la participación familiar siempre es uno de los más grandes pilares y más valiosas recompensas. Nos alistamos rápidamente para ir a mis análisis de rutina.

¿Sabes por qué se llaman de rutina? 
Si me preguntas a mi, lo primero que pensaría en rutina sería la medición de la glucosa en sangre y la descarga de los datos en una bitácora para su análisis con el profesional de la salud (un equipo preferentemente) pero en el día a día los análisis de rutina se refieren a esa serie de pruebas clínicas que se nos sugiere realizar cada cierto tiempo (tres meses generalmente). Estas pruebas clínicas están pensadas para evaluar resultados que pueden ser ofrecidos en forma cualitativa (positivo o negativo) o cuantitativa (numérico como los porcentajes de HbA1c y la cifra de glucosa misma).

Hoy me tocó esa revisión rutinaria que incluye una lista interminable de análisis y que detallaremos en otra entrada pues de lo contrario esta sería larga como la fila en el IMSS y te aburrirías abandonando la lectura.

Cuando desperté intenté acelerar el paso y me escuché decir por toda la casa "rápido, ponte los zapatos, ¿ya llevas las llaves del auto?, ¿agarraste algo para tu desayuno?"

Mi hijo que además de ser la mejor dicha de la vida siempre es el más crítico y perceptivo ante los cambios de humor del resto de la familia se acercó  y preguntó muy serio "Mamá ¿estás de malas?" a lo que respondí con tono de señora con prisa "Claro que no ¿ya tienes tu chamarra?"

Al llegar me formé en la misma fila de siempre y tomé la misma silla para esperar mi turno. Pedí los mismos análisis pero esta vez agregué una "Depuración de Creatinina en Orina de 24 horas".

Si te hablé en chino esta es  una prueba que se realiza con cierta frecuencia en quienes vivimos con diabetes tipo 1 pues es un gran método para analizar la "capacidad de filtrado" de nuestros riñones. Podríamos decir, y que me corrijan los colegas médicos si mi interpretación es errónea, que es una forma de evaluar la capacidad de eliminación de sustancias de nuestros riñones. 


Esta es una prueba que se emplea para detectar la enfermedad renal o la insuficiencia renal. Y tú, al igual que yo sabemos que la variabilidad glucémica (osea la glucosa y su comportamiento errático) nos hacen propensos a este tipo de complicaciones además muy temidas y costosas.  Además de tomar la muestra de orina durante 24 horas se toma una muestra sanguínea para que el médico realice algún cálculo y así, entre otras cosas, podríamos saber cuánta orina se elimina por minuto  (en volumen).



Luego de este breviario cultural continuo con mi relato y al llegar al laboratorio mi hijo aún vigilante me preguntó si podía entrar conmigo a la toma de sangre, a lo que accedí gustosa.



-"¿Tienes miedo?"

- "No hijito, no tengo miedo"
-" ¿Estás nerviosa?"
- "No hijito, no estoy nerviosa"
- "¿Por qué no estás nerviosa?"
- "Ah pues supongo que porque siempre hago estas pruebas rutinarias"
- "Yo tendría nervio por el resultado" arremetió


Entonces heme ahí, Psicóloga y Educadora en Diabetes inundada en ideas viajando a mil por hora en mi cabeza. "¡Cuánta razón tiene este niño!" pensé.


La rutina en estas evaluaciones es el procedimiento pero, ¿en realidad te has detenido a pensar la presión inconsciente y no explícita que pueden ejercer estas pruebas y la forma en la que las realicemos y nos preparemos en la salud mental de cualquiera? ¿Y si se trata de un niño? 

Estarás de acuerdo conmigo después de leer que el resultado que arroje esta prueba definirá el resto de tu vida, la de tu familia y las acciones que tendrás que trabajar junto con el equipo al cuidado de tu diabetes. Después de esta prueba sabrás si has logrado mantener al monstruo en silencio, bajo raya y siempre discreto.

El resultado podrá sin duda hacerte sentir muy orgulloso de tus logros o tremendamente miserable por algo que no depende en su totalidad de ti.  Yo hoy te regalo unos consejos.

1. CALMA: Ya sé, nosotros personas con diabetes tipo 1 hemos logrado desarrollar un sentido especial de calma en momentos críticos. Aprendimos a la mala y otras veces con el buen ejemplo de nuestros seres queridos pero, sabemos de la calma. Si eres papá de un pequeño con diabetes tipo 1 te invito a no utilizar frases para forzar empatía que lejos de ayudar dificultan el momento de emociones encontradas. "Ay Dios mio, esperemos que todo salga bien", "si salen mal ya veremos qué dice tu doctor igual estás haciendo algo mal", "si sale todo bien te compro un premio". ¿Enserio? ¿Un premio por intentar controlar algo totalmente impredecible que además no optamos por tener? Piénsalo.

2. PREPARACIÓN: A mi me gusta salir siempre corriendo a todos lados. Soy exagerada, impaciente e hiperactiva. Pero si fuera mi madre me gustaría platicarme primero de qué se trata todo esto que haremos, levantarnos con tiempo, sin prisa, no hacer comentarios que pudieran hacer parecer que esto es o una fiesta o un funeral. Es una prueba que nos va a ayduar a tomar mejores decisiones. Salga lo que salga y con fundamentos aprenderemos mejores métodos y formas junto con el equipo de profesionales al cuidado de la diabetes. Suena mucho mejor ¿no?

3. ¡ABRAZOS!: Comprenderás que ir a que le saquen sangre a uno no es NADA divertido, y que por más veces que lo hayamos hecho no es nada placentero. Reconoce tú como papá que  estas son labores que tampoco te gustan pero que has aprendido a aceptar. Acepta y se paciente si tu hijo o hija no están en su mejor humor. Es válido estar de malas, es válido estar sangrón y por supuesto es muy válido no parecer cooperativo.  Tú eres el adulto así que la calma debe estar contigo. Por favor no regañes, intenta explicar, intenta mostrarte orgulloso, no por el resultado sino por la hazaña. Crea equipo, evita ser policía.





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