3 mar. 2016

Mi bolsa y el cansancio de mi espalda.

Siempre me causó gracia ver el bolso de mi madre. Era tan pero tan grande que asomarse en ella era casi mágico. Podía uno encontrar ahí desde una hermosa colección de encendedores y cerillos para estufa, hasta plumas de colores, jabones en barrita, maquillaje y cientos de millones de tickets. Estoy segura de que con frecuencia limpiaba su bolsa. Recuerdo haberla visto sentada en su cama volteando el bolso de cabeza para sacar todo y luego limpiarlo. A menudo, nos dejaba juntar las monedas para comprar alguna chuchería. Mi hermano compraba chicles. Yo aveces compraba uno, y aveces sólo guardaba las monedas. 

Luego alguien me obsequió un primer bolso. No, no era tan grande pero era del tamaño suficiente como para meter juguetitos y plumas. Claro que, a comparación del bolso de otras niñas, el mío era un poco más grande pues llevaba además cosas para atender mi diabetes tipo 1.  La verdad es que jamás fui niña de bolsos, prefería jugar a subirme al techo o a ser algo horrendo como Darth Vader. Pero este Darth Vader llevaba un bolso. ¿Quién diría?

Hoy tengo el bolso más grande que he encontrado. Y cuando conocí a Mila mamá de Jaime vi su gran bolso, y cuando fui a desayunar con Elena vi un bolso colorido con más cosas que el mío.

Para algunas es sinónimo de moda. He incluso escuchado gente que pide bolsos prestados para eventos "no quiero repetir la misma" "necesito uno feo pero de marca costosa (adaptación mía)" "no combina" (debes saber que hoy mi bolso es verde y yo visto rosa, la combinación no es lo mio si de bolsos se trata).

Hoy voy a contarte lo que hay en él. Sólo porque mi madre rara vez me dejaba "esculcar" la suya y porque se que no es divertido que alguien eche un clavado en el tuyo.

1. BOLSO DENTRO DEL BOLSO  Lo primero que verías en mi bolso, es otro bolso. Sí ya sé, suena absurdo pero, es más fácil  tomar aquél bolso de menor tamaño y pasarlo entero...al otro. Digamos que es el fondo que utilizas para esa falda menos obscura y más transparente que las otras. Este gran descubrimiento del bolso dentro del bolso me ha ayudado a perder menos juegos de llaves que en el pasado.

Ahora sí...¿que hay en el bolso dentro del bolso? A diferencia de lo que escuché una vez en un programa de una experta "hay que llevar siempre siempre un botiquín" yo llevo otro tipo de cosas. Recuerda que, la elección del bolso, y del contenido, depende casi en su totalidad de ti y de lo que sugiera tu equipo al cuidado de la salud. 

2. MI TELÉFONO: soy de esas personas de los programas de humor que sienten que se les acaba el aliento cuando descubren que no traen el teléfono. Hoy es más importante mi teléfono que nunca pues traigo tantos dispositivos comunicados entre sí que no traerlo es algo serio para mi salud mental.

3.  MI MEDIDOR DE GLUCOSA: Casi siempre donde está mi teléfono está mi medidor, de hecho, viajan juntos a donde sea que yo me mueva. Si cambio a un bolso muy pequeño para salir caminando a recoger a mi hijo a la escuela son esas dos las cosas más importantes y primeras que viajan.

4. POR SI LA HIPOGLUCEMIA: Intento llevar conmigo pastillas de glucosa pero en mi país son costosas y difíciles de encontrar por lo que llevo otro tipo de alimentos con carbohidratos simples como: paletas y dulces, claro que para saber cuáles y cuántos hay que buscar platicar de las opciones posibles con el equipo médico, en uno de mis últimos viajes aprendí que los dulces tipo "skittle" son útiles, además son ricos, sólo hay que vigilar cuántos y cuánto elevarán nuestros niveles de glucosa en sangre.

5. DEXCOM: sí, este medidor continuo de glucosa tiene un recibidor, es decir una pantallita pequeña que generalmente llevo en el bolso del pantalón, a menos que claro, no haya bolsa en mi pantalón y deba ir el mi bolso gigante en un lugar donde pueda encontrarlo y sacarlo rápidamente.

6. INSUMOS ADICIONALES: Siempre procuro traer una cánula, un reservorio y pilas en mi bolso enorme. Uno nunca sabe pero, me he atorado en lugares inimaginados y la cánula sale desprendida, mejor traer una de repuesto. Ahora, si ya no tienes puedes llevar contigo un plan b. En lo personal cargo con una pluma de insulina ultrarrápida (por si se tapa, por si se atora o por si la corrección amerita otro tipo de acción).

7. IDENTIFICACIÓN MÉDICA: Ya les he contado que llevo una pulsera de un material flexible pero irrompible que lleva datos importantes y en letras grandes DIABETES TIPO 1. Además de ella llevo una credencial en mi cartera con los mismos datos. 

8. DINERO POR FAVOR: Tampoco siempre tengo pero al menos traigo unos pesos, por si debo comprar una fuente de hidratos de carbono o por si mi hijo tiene "un antojito" :)

9. LO DEMÁS: soy mujer, de vez en cuando me maquillo, de vez en cuando me peino y me perfumo. No soy demasiado fashionista pero, aveces lo hago así que cargo todo eso conmigo, además, un espejo puede ser útil para revisar los ojos si sientes una basurita, los ojos sabes bien, debemos cuidar con mucha atención. Por supuesto que en mi bolso de ratero llevo juguetes, plumas, plumitas, crayolas, libretitas, libritos y otras cosas que mi hijo amablemente va coleccionando.  

Llevo un millón de cosas más, entre ellas un gel antibacterial y un jabón por si voy viajando en transporte público y debo medir mi glucosa, o por si voy saliendo de un campo de futbol y debo comer alguna colación, lo cierto es que quizá toda esta lista contenga los items que muy pocas veces en la vida olvido.  


 La idea de este texto no era platicarte de mis bolsos, ni de las tres mil cosas que viajan en ella sino invitarte a revisar la tuya antes de salir de casa.  Y tú ¿qué llevas en tu bolso para tu cuidado y vigilancia?



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