6 abr. 2016

Recta Ratio Agibilium: PRUDENCIA.

Abril 2006

La prudencia es una de esas muchas virtudes del ser humano entendiéndose este conjunto de características como aquellas que tendrán un efecto positivo en la vida de uno mismo o de los otros. Si bien por ahí dicen que todos los individuos tienen cuantas características como virtudes, tu y yo  hemos visto que algunos las han desarrollado y otros las tienen dando vueltas al azúcar de su café y son prácticamente invisibles en el fondo.

Hoy me tomaré la libertad de hablar sobre prudencia (recta ratio agibilium) virtud para lograr un ejercicio de comunicación claro, cuidadoso y adecuado entre personas. Quizá la característica principal de esta virtud y lo que se esperaría que los humanos comprendiéramos es la actuación respetuosa por los sentimientos del otro, de la vida y de las libertades (incluso las de pensamiento).

Te preguntarás ¿qué tiene esto que ver con diabetes? Seguramente te has encontrado en alguna situación en la que debes dar demasiadas explicaciones. En lo personal es una actividad que disfruto enormemente pues recibí entrenamiento como Psicóloga y Educadora en Diabetes pero te aseguro que en la infancia no me parecía simpático. ¿Te has detenido a analizarlo junto con tu hijo, hija o ser querido con diabetes? Te invito a hacerlo, resulta absolutamente necesario abordar el tema para asegurarnos una gran salud emocional.

Nosotros, los humanos estamos acostumbrados a crecer y vivir siguiendo patrones y creencias. Es así como el que se viste distinto, el que ahora trae tatuajes, el que cree en un Dios alternativo y el que utiliza dispositivos médicos tremendamente visibles resulta muy distinto al promedio. Y seamos francos, aquí  y hasta la fecha distinto es sinónimo de impacto. (positivo o negativo según se mire). Lo que es innegable es que eso es algo aprendido. De niños recibimos clara instrucción (o tuvimos que haberla recibido) "no mires fijamente, eso incomoda a la otra persona, mejor mira discretamente, yo ahora te explico" "procura preguntar de otra forma, así no maltratarás los sentimientos de la otra persona" "muestra curiosidad, no morbo" pero la verdad es que no todos somos tan prudentes como otros y por lo tanto nuestras nuevas generaciones no estarán siempre preparadas y tendrán la mente abierta.

El fin de semana pasado tuve la fortuna de asistir a una convivencia con papás del equipo de fútbol donde participa mi hijo. A decir verdad, son de esos eventos que disfruto mucho pues veo que él se entretiene y yo aprovecho la oportunidad de conocer a los papás de los niños con los que él convive y así puedo saber de qué tipo de personas se tratan y puedo incluso (yo Gargamel, sí aveces lo logro) elegir buenas amistades. El clima no ayudó mucho así que no llevaba un sueter y un sensor de Dexcom (Dispositvo para Monitoreo Continuo de Glucosa) sobresalía en mi brazo. De ahí y de mi incomodidad con algunos escenarios que decidí escribir esta pequeña guía de prudencia llena de sarcasmo  y que espero disfrutes y compartas.

GUÍA DE PRUDENCIA BÁSICA PARA PERSONAS QUE NO VIVEN CON DIABETES.

1. TU ABUELITA Y TODA TU FAMILIA: Sin duda la gente está llena de buenas intenciones pero a nosotros poco nos interesan historias de  abuelitas, vecinos, compadres y amigos que han vivido con diabetes. Ciertamente nos interesa saber de historias de éxito pero jamás estaremos prestando atención cuando lleguemos a la parte: nopal, hierbas, fallecimientos trágicos y curas milagrosas.  Si eres papá de un niño o adolescente con diabetes deberás estar alerta pues repito, a pesar de ser comentarios e intervenciones bien intencionadas con frecuencia pueden ocasionar desesperanza, frustración y mucha confusión y nosotros debemos ser capaces de moderar la información con mucha paciencia. 

2. TEN CUIDADO CON TUS OJOS: En México tenemos la costumbre de "pelar los ojos" cuando algo nos impacta. Los individuos somos curiosos y por supuesto morbosos, son conductas hasta cierto punto normales pero quienes somos receptores de esos ojos y caras no dejamos de sentirnos incómodos aún en escenarios de la vida adulta. Ten precaución en no mirar fijamente, entendemos tu curiosidad pero agradeceremos más una pregunta sincera y sin prejuicios y gestos desafiantes o aterradores. Esto nos incomoda enormemente. 

En el caso de los niños deberás ser tú, papá o mamá quien lidie con esto, asegúrate de explicar a tu pequeño que el ser humano se comporta así y utiliza ejemplos de cuando nosotros también lo hemos hecho para crear empatía y un aprendizaje significativo. "Te mira porque lo que no conoce le da miedo, como cuando nosotros miramos fijamente a otros sin querer porque no sabemos de qué se trata lo que hace". Esto, se aprende y es a través del ejemplo como los pequeños adquieren no sólo destrezas y habilidades sino comportamientos prudentes.

3. COMENTARIOS MODERADOS, POR FAVOR: ¿Osea tu hijo va a tener diabetes porque es hereditaria? Detente a explicar primero los factores hereditarios y el tipo de diabetes con el que vives. Descubrirás que en el caso de quienes vivimos con diabetes tipo 1 que es tan poca la información con la que cuenta nuestro entorno social que es inevitable que la gente se confunda y crea que fuimos diagnosticados porque fuimos gorditos o alguno de los mitos que ya hemos platicado (¿comías muchos dulces?). Ayuda a tu hijo a entender la pregunta y a dar respuestas tranquilas, practicar es una buena opción. Realiza el ejercicio en casa.

4. MUESTRA APOYO, NO LÁSTIMA: "¡Híjole debe ser horrendo estar enfermo!" una vez más, comentarios llenos de buena intención pero, las buenas intenciones mal expresadas pueden sentirse como una agresión. 

Explica porqué tu vida en términos generales podría resultar más saludable que la suya. Insistiré en que muchas conductas y expresiones verbales tienen como justificación la poca información que tiene la gente al respecto.

5. CONSEJO NO SOLICITADO: "¿Sabes qué te voy a sugerir" seré sincera reconociendo que cuando llego a esta parte en la conversación finjo una llamada urgente de mi madre o ganas incontenibles de ir al baño. Por favor no nos den consejos que no hemos solicitado. A menos que vivas con diabetes o que seas profesional de la salud preferimos que evites tus consejos. Lo agradecemos pero, los consejos no solicitados no sólo de diabetes sino de cualquier otra cosa pueden ser complejos de entender, expresar y sobre todo transmitir.

Después de este evento social en el que reconozco haberme sentido de pronto incómoda y donde pude analizar con otra perspectiva el comportamiento de ese específico entorno social mi hijo, siempre lleno de inteligencia volteó para decirme "mamá, no les hagas caso, te miran porque no entienden". Sin duda esta pequeña frase me fue útil para analizar que el impacto no sólo recae en mi sino en mi núcleo familiar y que eso ciertamente tendrá efectos positivos y negativos en ellos y que esto debe tomarse como una invitación a platicar más tras la cena e intercambiar experiencia.






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