Aprendamos en 5, 4, 3

En mi práctica como profesional de la salud emocional me he encontrado con casos y personas dignos de aparecer en obras literarias. Y es que la salud emocional de todos, incluyendo la mía, siempre se encuentra entre la muy delgada línea entre hacer y dejar ir. En medio está una toma de decisiones constante y eterna a la que nos enfrentamos todos minuto a minuto. 

Cuando llega la diabetes tipo 1 a casa recibes un cúmulo informativo. Si vives en primer mundo serás sometido a un proceso riguroso de Educación en Diabetes donde intentarán explicarte lo que tendrás que hacer toda tu vida. Noto tras la experiencia propia que nadie te prepara emocionalmente para la comprensión de ese término "para siempre". Porque hasta donde nosotros estábamos enterados nada, salvo el amor en los cuentos, era para siempre. Por supuesto que los programas de educación en diabetes te explican a hacer las cosas pensando en ayudarte más adelante en tu calidad de vida pero, en mi opinión, se olvidan de que eres una persona y que además de diabetes tendrás muchas otras necesidades físicas y emocionales que este proceso educativo no podrá satisfacer. Querido educador en diabetes, querido médico, no te olvides de que somos personas querido papá, no te olvides de que soy tu hijo y de que soy niño.

Y entonces heme aquí escribiendo sobre lo que nadie te ha dicho y que nadie quiere platicarte pero que hacemos las personas. Porque sí, de vez en cuando hay que dejar de lado el disfraz de robocop y acordarse de que somos personas.

1. NO TENGO VALOR NUMÉRICO: Menor a 180 bueno mayor a 70 también, menor a 70 malo mayor a 180 igualmente malo, mayor a 250 terrible. En mi práctica me encuentro con niños regañados por los resultados de sus medidores. Yo hoy te explico querido papá de estos niños que la diabetes muchas veces es INEXPLICABLE. Que las fluctuaciones de glucosa en sangre tienen mucho que ver con los alimentos pero también con otros 20 factores que ni tú, ni nadie podrá controlar al 100 por ciento. Que las emociones tienen un efecto muy poderoso y que tus palabras y gestos ante estas cifras se van a quedar ahí para siempre. Que regañar por algo inexplicable no hace otra cosa más que herir y no ayuda al aprendizaje.

2. AVENTARLO DE VEZ EN CUANDO: Sí, los niños se hartan también. Los niños se desesperan también. Pero sabías que ¿difícilmente a menos que sea muy necesario te enterarás de ello? ¿Sabías que muchos de ellos se aguantan y preocupan a solas pensando en no aumentar la pena que te embarga? ¿Sabías que tienen muchas dudas y miedos y que si tu te encuentras en una posición dramatizante harán todo lo posible por no hacerte sentir mal y cargarán toda esa culpa y miedo solos? ¿No lo sabías? Son niños. Entienden, analizan, comprenden algunas cosas igual o mejor que tú y que yo. Crea equipo. Recuerda que, afortunada o desafortunadamente, los hijos son nuestros reflejos, nuestros síntomas y sobre todo que aprenderán con el ejemplo hasta en la actitud ante la vida. Sí, enojarse con el medidor de glucosa y aventarlo puede ser normal. No te desesperes.

3. HAGAMOS TRAMPA: Yo no puedo imaginarme una escuela sin dulces. Sí, conozco y se ahora que eso no es saludable pero, conozco y sé que parte de ser niños cuando tú y yo fuimos niños era sentarse en la banqueta y abrir un dulcecito. Conozco pues mi hijo acude a una escuela que los viernes hay palomitas y frituras. Conozco que de vez en cuando la maestra de "spelling" premia a los mejores con una gomita azucarada que a nadie hace daño. Salvo a mi que vivo con diabetes tipo 1. Hagamos trampa con permiso, de vez en cuando como cuando tu mamá te decía "si te acabas toda la sopa hay postre". Invita a que la trampa sea contigo, junto a ti y aprendan de la experiencia. No prohibas. Explica. Que la prohibición sea auto designada en la edad adulta y no cuando somos niños. 

4. EL PEOR DE LOS TRABAJOS: Nadie te explicó seguramente en tu primer día que la diabetes es un trabajo eterno, complejo de 24 horas al día los 365 días del año. Nadie te dijo que entre cada hoja que leas mientras estudias estarás pensando en cómo está tu glucosa, que si tienes hambre harás lo mismo, que leer al respecto, estudiar sobre el tema, analizar la glucosa, contar carbohidratos es sólo una parte de lo que tendrás que hacer por el resto de tu vida. Que hacer esto te quitará horas de sueño, de juego, de trabajo y por supuesto de tranquilidad. Que para hacer bien este trabajo se requiere de fuerza sobre humana y de valentía extrema y que si no lo haces con un equipo fuerte deteniendo tu espalda no avanzarás tan lejos.  No, no es drama, es verdad. Es un trabajo duro para el que necesitamos prepararnos. Y tú ¿estás listo? ¿tienes un equipo?

5. PORQUE SE VALE SER PERSONA: En los últimos días he escuchado inumerables veces "quiero que esté bien, quiero que tenga calidad de vida" pero no estoy segura sí la calidad de vida sea lo mismo para todos. ¿ya nos preguntaste qué es para nosotros? 

Ahora  si, ya estamos listos para estudiar de esto....







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