Del mal humor y otros pretextos

No es algo nuevo, lo he leído siempre "las personas con diabetes tienen mal humor". Debes saber que yo tengo pésimo humor. En una línea familiar directa mi abuelo tiene pésimo humor, mi padre sorprendentemente no pero, que puedo yo decir que abuelé. Y creo estar totalmente segura de que tiene poco que ver con que viva con diabetes pues yo tenía mal humor desde que salí de donde salen los niños y niñas del mundo. 

Pero, ¿qué será que la gente tiene con relacionar el mal humor con sin fin de causas y pobre del que además de mal humorado tenga una condición crónica porque será automáticamente culpa de "eso" todo lo demás que pase en su vida. 

A pesar de que insistiré siempre, como persona, y como profesional de la salud en que creo que tiene poco que ver una cosa con la otra tengo formas de justificar el mal humor de algunos. Así que si necesitan un pretexto, aquí encontrarán dos importantes. 

1. IMAGINA. Imagina que un día despiertas y te dan la noticia de que ahora vives con algún tipo de diabetes. Imagina además que no sabías nada de eso y que ahora tienes que agregar cosas complicadas y llenas de emociones diversas a tu vida "o te comes eso o tendremos que ponerte una inyección" asustan a muchos. Pues imagínate que de repente y habiendo comido bien, siguiendo las instrucciones de tu madre y sacándote diez en matemáticas despiertas teniendo que inyectarte no una sino miles de millones de veces por el resto de tu vida. Yo no se tu pero....no creo que a ningún niño eso lo ponga feliz. A mi me pone de malas solo pensarlo. Las emociones que acompañan al diagnóstico de cualquier condición crónica van desde la confusión hasta la depresión. El enojo, la ira y la frustración también se presentan en algunos. La buena noticia es que este enojo no dura por siempre, una vez entendiendo de qué se trata todo lo que sigue podemos ver con mejores ojos esta trama de la obra. Finalmente, sólo es una parte de la historia y no lo que define a los personajes y mucho menos el final de la historia. 

2. DE LA VARIABILIDAD. La glucosa en sangre es un demonio. También lo son en mi opinión los call centers de los bancos pero, la glucosa gana por mucho. Un gran mito de la diabetes (de sus diferentes tipos) es que si haces todo al pie de la letra no habrá posibilidad de que la cifra salga mal. ¿Pues qué crees? Aún siguiendo todo al pie de la letra y descargando toda la data para analizarla detalladamente habrá cifras inexplicables que dependerán no solo de lo que comiste, corriste y cómo lo hiciste sino de otros treinta mil factores que nadie que yo sepa se toma la molestia en explicar. La hipoglucemia (niveles bajos de glucosa en sangre) causan mucha confusión. Muchos hemos ofendido al ser más querido o aventado un juguito por los aires en este estado confuso. Sí, parece que estamos de muy mal humor pero quizá se trate de hipoglucemia y esto cause muchas emociones y sensaciones displacenteras a la vez.  La hiperglucemia también es un tema, a algunas personas les duele la cabeza, hay que tomar decisiones rápidas y acertadas, vigilar de forma exhaustiva hasta que se corrija la cifra y analizar el por qué de la misma. Esto creeme, puede poner de malas hasta a tu angelical maestra del kinder.

Una vez expuestos estos útiles "pretextos" insistiré en que si tienes mal humor debes hacer un análisis detallado de tu entorno. No, enserio no creo que tenga que ver con que vivamos con diabetes.

¿Tú lo crees?






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