La auto discriminación. Sí, también existe.

Hace no mucho comenté de la delgada línea que veo entre la discriminación de terceros y la que generamos nosotros mismos.  Y es un tema con el que me encuentro seguido no sólamente en la práctica clínica sino en los espacios en redes de otros (y otras). 

Desconozco, porque no me he dado a la búsqueda detallada si la auto discriminación exista pero es algo que veo y que comparto con otras personas que igual que yo, viven con diabetes.

Ya he externado siempre mi opinión diciendo que vivir con diabetes es una tarea compleja, no para cualquier mortal distraído y que se necesitan tantas precauciones y recordatorios como cabello en la cabeza para evitar la quemadura del sol. Y que si bien algunas personas sin cabello (y distraídas) andan por la vida quemándose (del sol y la diabetes), lo más sensato es siempre NO quemarse, conservar el cabello o en su defecto usar sombrero. ¿Complicada y rebuscada forma de escribir la mía verdad?

El punto es; si es complejo, sí por supuesto que somos distintos, mi páncreas se encargó de hacerme distinta como a uno de mis amigos las pecas y a otro el bronceado intenso. Distinto no necesariamente implica algo malo y disfuncional pero el ser humano aún no está listo para aceptar fácilmente lo distinto por la simple y sencilla razón del no conocimiento. 


¿Hacia dónde voy con esto?

Yo no necesito estampas en el auto para estacionarme más cerca, tampoco necesito permisos especiales para abordar antes el avión. De ninguna manera necesito que la feria de Chapultepec esté enterada de mi condición de vida y que me hagan una credencial para no formarme antes de subir a un juego. ¡Definitivamente no! Por supuesto que cuando alguna complicación se presentara en mi vida haré uso de mis derechos pero....¿vivir con diabetes de cualquiera de sus tipos sin complicaciones me hace acreedora de forma automático a un trato distinto que corresponde además a personas que en verdad lo necesitan? Yo no lo considero así.

¿Usarla a mi favor?
He visto en la práctica y en las redes a personas que emplean el título "diabetes" para muchas cosas, entre ellas justificar lo que no tiene importancia con diabetes. ¿Faltar a clases por un episodio de hipoglucemia matutino? A menos que se tratara de algo que requiriera intervención hospitalaria, cetoacidosis o días de enfermedad con importantes requerimientos sigo sin considerarlo necesario. Recordemos que este mundo apenas aprende de nuestra condición junto con nosotros. Tomemos en cuenta que no todo mundo conoce lo que debemos realizar como parte de nuestras conductas de autocuidado y que esto puede resultar en nuestra contra.

Seamos responsables. Como enseñamos a nuestros hijos (que no viven con diabetes) a no ausentarse de sus responsabilidades escolares a menos que haya fiebre, hagamos lo mismo o intentémoslo en el caso de la diabetes. 

Para mi estas actitudes son más bien actuar el rol de víctimas. Y aunque he sido víctima de muchas situaciones y en muchos aspectos de la vida misma en el caso del manejo de la condición con la que tengo que lidiar, ¡no acepto ese papel!

Claro, es natural dentro de nuestro compendio de conductas y comportamientos hacernos las víctimas de vez en cuando. Pero por supuesto que hay formas. 

Encontrar características de quienes juegan este rol también es nuestro deber si somos padres de niños pequeños más si se trata de niños que viven con condiciones crónicas. Aquí te dejo algunas de ellas por supuesto esperando que no las encuentres en tu entorno y ambiente familiar.

1. Huir de la responsabilidad. Quienes juegan el papel de víctima difícilmente aceptarán parte de la culpa. En el caso de la diabetes tipo 1 el resultado en nuestros niveles de glucosa en sangre NO siempre dependerá de nosotros pero aprendamos a hacernos responsables de cuando sí tuvimos algo que ver y aprendamos del error. ¿Cómo lo solucionamos? Esta es una pregunta clave y ayudará a los niños a analizar las acciones, causas y sus consecuencias y a aceptar responsabilidad cuando la haya.

2. Poca asertividad. las víctimas no siempre son capaces de concluir lo que necesitan, lo que quieren, y menos lo que merecen. Su vida está llena de pasividad, por supuesto que no hay que estudiar gran cosa para saber que se trata además de un problema de autoestima importante cuya causa hay que indagar. Estas personas con poca asertividad son víctimas (aquí si literalmente) de la ansiedad y la depresión. 

3. ¡Me rindo!. Por supuesto que aquellos que se victimizan se sienten abandonados y castigados por el destino pero en muchos casos intentarán ser manipuladores pues es difícil aceptar que de plano lo mejor para ellos sería rendirse. No me dejarás mentir, esto lo vemos con mucha frecuencia en personas diagnosticadas con distintas condiciones crónicas "seguiré tomando coca-cola pues mejor dos años de dulzor que uno en sufrimiento" o cosas horrendas como "pues de algo me he de morir". 

4. Pobre de mi. La autodiscriminación, el papel y ejemplo absoluto de víctima. Las personas con estas características deben darse cuenta de que no son los únicos con x o y problema. Generalmente creen ser los únicos tristes, preocupados o en conflicto con la nueva condición de vida. ¡Nadie me comprende! ¡Tu no sabes lo que es vivir con esto! Algunos si sabemos y estamos ahí para dar consuelo y compartir experiencia siempre que podamos. 

5. ¿Soy mejor o peor que Chana y Juana?. Las víctimas se comparan con los otros. Los individuos hacemos esto con mucha frecuencia. Yo me he descubierto viendo un comercial diciendo "caramba ojalá yo fuera tan alta". No, la verdad es que aunque mido poco jamás me ha causado problema pero, el ejemplo fue claro ¿no? Hace no mucho compartí una experiencia en un viaje. Una de las personas junto a mi, que también vive con diabetes tipo 1 dijo algo como "yo te odio porque tu no tienes nada". Yo en ese momento no supe cómo reaccionar porque pues, tengo diabetes, y si vivo o no con complicaciones es algo personal que no quisiera compartir con alguien así. 

Enseñemos a los pequeños con diabetes a que ser diferente hoy en día no es malo, ser diferente es sinónimo de único, de valioso, de excepcional. Transformemos a las víctimas en héroes....porque de esos no hay tantos. 




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