21 dic. 2016

Congruencia; regalo agotado al enseñar sobre diabetes.

Como hoy es mi cumpleaños me voy a obsequiar el permiso de escribir de lo que yo quiera. Y es que generalmente trato de ser seria y aunque sabrán que eso me cuesta mucho trabajo estoy segura de ser lo suficientemente profesional cuando me concentro. En fechas recientes ha habido todo un tema en la Comunidad en Línea de Diabetes.  Y es que si bien esta comunidad en español es silenciosa en inglés son muy pero muy ruidosos y no lo digo en sentido negativo sino todo lo contrario. Sin embargo esta semana quedo perpleja. Ya puedes leer la opinión de la Familia Ferrer haciendo click aqui

Congruencia
Yo siempre he admirado a los individuos congruentes. Especialmente a aquellos que dicen ser o hacer pero que se comportan de igual forma. Y ese tipo de individuos escasea en el universo. Yo, como el resto de la humanidad, tengo millones de defectos pero estoy segura de ser una persona congruente. Haré y diré las cosas que actúo e intento enseñar eso en casa a quien me sigue en ejemplo. 

El mundo de las condiciones de salud está lleno de voceros y activistas. Sin embargo, con tristeza observo la falta de congruencia en muchas situaciones. Hablar de diabetes específicamente significa que somos capaces de dejar en el otro un aprendizaje. Claro, me dirán "es mi diabetes" y el hecho es innegable pero la responsabilidad que conlleva mal informar a otros que comparten condición es inmensa.

De la vida y crecer con diabetes
La infancia y la adolescencia son periodos mágicos, la transición de niño a adulto es compleja y la adolescencia por ello lleva el nombre que lleva. Identificarnos como individuos, hacer círculos sociales, cumplir con los deberes que ahora aumentan, pensar en el futuro, y sumado a eso un desastre hormonal más la responsabilidad de la escuela pero las ganas de explorar al mundo lo hacen tremendamente complejo. Si se vive con diabetes es mucho más complejo. 

La vida futura de alguien que vive con diabetes tipo 1 dependerá del aprendizaje y manejo que lleve de su condición de vida durante los primeros años. Y no, no es que sea mi opinión, es el resultado de mucha investigación clínica que nos hace entenderlo de esa forma. ¿Dejar a los hijos vivir la vida loca y preocuparse de adultos? Definitivamente NO. 

1. RESPONSABILIDAD: Claro, la diabetes tipo 1 no puede compararse con tender la cama todas las mañanas. Es una responsabilidad mucho más grande. Explicar a un niño o adolescente las complicaciones diversas que resultarán de un mal manejo glucémico no hace mucho sentido pues en estas etapas de la vida no se piensa a largo plazo y mucho menos se visualiza esta posibilidad. Explicar basados en el aprendizaje y convivencia con otros, demostrando las diferencias evidentes pero con calma, amor y empatía es un trabajo complicadísimo pero no imposible. Mi responsabilidad es cuidar de mi propio ser, de mi propia vida, de mi cuerpo, de mi espiritualidad, de todo mi yo. Porque la vida me fue otorgada para valorarla. Eso, sí que lo entiende un niño, que nuestro más grande tesoro es justamente la vida. 

2. AUNQUE NO TE GUSTE: De ninguna manera puedo decir que las rutinas que acompañan al cuidado de la diabetes tipo 1 sean divertidas. Son horrendas especialmente al inicio. El manejo es invasivo y aveces doloroso. Pero, la vida es dolorosa. Y lo cierto es que si platicas con otros con muchos más años en el mundo de la diabetes te darás cuenta de que nos acostumbramos y lo hacemos; aunque no nos guste. A mi no me gusta la carne. Mi mamá hacía todo lo posible porque me la comiera y aprendí a hacerlo "aunque no te guste". Que habrá demasiados cambios en la vida? ¿pobre de mi que no podré comer dulces todos los días? Nadie tendría que haber comido dulces todos los días desde el principio. La alimentación saludable de los hijos es nuestro trabajo como papás, haya o no haya diabetes en casa, la actividad física y su fomento también lo es, las visitas al médico, al dentista. Por supuesto, con diabetes tipo 1 es mucho más frecuente pero aunque no nos guste, así funciona. 

3. ES TÚ HISTORIA: Cada quien maneja su diabetes como le da la gana. Es enserio. Cada diabetes es tan pero tan única que trazar cuadros de flujo da una idea básica pero no cuenta la historia completa. Sin embargo, creo que publicar nuestra historia y que esta pudiera parecer confusa causará daño en otros. Evitemos hacerlo. Cada quien educará a sus hijos como mejor le parezca o como mejor crea que es. Lo mismo pasa en los temas de salud. En resumen: haz lo que te de la gana, diría mi madre. Pero no intentes convencer a otros que seguramente no se divertirán tanto como tú. Seamos congruentes. Ser agentes de cambio es mucho trabajo y requiere como dije congruencia, serenidad, inteligencia, educación y responsabilidad.

4. DE LOS PROFESIONALES Y OTROS: Seamos claros, las figuras clave en este compartir informativo son los profesionales de la salud. Por supuesto, hay "pacientes" expertos, pero son pocos y hay que saber identificarlos. Busquemos Educadores en Diabetes, Psicólogos, Médicos, Enfermeras y otros profesionales de la salud en redes sociales que vivan con estas condiciones. Ellos son gran fuente. Y no, no es auto comercial, yo no necesito comerciales.  Existen listados donde quienes nos dedicamos a la salud hemos volcado fuentes informativas fidedignas, blogueros, activistas, padres de familia y personas con diabetes que comparten responsablemente y que son grandes fuentes de inspiración para personas como tú y como yo.


Ser congruente insisto es un regalo, es ser verídico, certero, sincero, cuando dirían algunos colegas de la salud emocional, nuestros "yo's" están en sintonía… 



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