5 cosas antes de que llegue la cura

Todas mis mañanas tengo el mismo ritual una vez que hice todo lo que he hecho más de 30 años para asegurarme de tener un día "normal" (nótense las comillas). Abro mi computadora, reviso mis correos y busco cosas sobre "diabetes". No, no es nada raro si trabajas en el mundo de la diabetes y es menos raro si vives con diabetes tipo 1. Estamos ansiosos por encontrar cosas nuevas, ansiosos por ver la nueva tecnología aunque no siempre tengamos acceso a ella, ansiosos por ver historias de otros para luego decir en voz alta "¡yo también!"

En mi búsqueda de hoy me encontré con una joya titulada 12 cosas antes de que llegue la cura, escrita por una mamá de dos pequeños con diabetes tipo 1. No uno, DOS. 


Aunque voy a tomar prestada la idea en su totalidad y reduciré mi lista a 5 (no se me ocurren 12 pero si 5  y tengo mucho trabajo como para escribir 50) es un ejercicio súper simpático y que ojalá hiciéramos todos hoy.

Allá voy.

10. Donas. Yo no se que la pasa en el mundo y en la industria alimentaria que todo lo que tiene menos kilocalorías sabe a menos alegría. Bien dijo mi hijo una sabia mañana "si las calabazas supieran igual que las donas habría menos problemas de salud" y es que es cierto. ¡Me encantan las donas! no es secreto. Si bien es cierto que NO hay restricciones en mi plan de alimentación tengo mucha tendencia a ganar peso y vigilo lo que como. Claro que de vez en cuando me como una dona pero...seamos realistas sería espectacular una dona que no jugara con mi glucosa y que me permitiera conservar la línea ja,ja.
09. Medidor: El primer medidor de glucosa que tuve en los años 80 era pesado y algo grande. Pero, no era tan distinto al que tengo ahora. Me encantaría ver diseños modernos, más pequeños y quizá algunos que pudieran personalizarse. Es verdad, existen viniles y estampas pero...también siendo sinceros los medidores son horrendos. Por otro lado me encantaría que mi sistema de salud se acordara de quienes somos menos afortunados en temas de salud y fuera lo suficientemente eficiente como para proporcionar las herramientas que necesito para no seguir siendo parte de las condiciones que según las estadísticas acabarán quebrando al sistema de salud. Por favor, si quieren que dejemos de ser primera causa de todas las cosas que repiten (y que además son espantosas) proporcionen medidores de glucosa. Es la única forma que tenemos de evaluar que lo que hacemos está bien. 
08. Prudencia: siempre lo digo, es un don. Y muchos no fueron provistos del mismo. Me reconozco también imprudente con frecuencia pero si se trata de temas de salud soy prudente hasta la muerte. No me gusta responder preguntas personales. No me gusta escuchar que hacen chistes sobre diabetes estando yo presente. Aborrezco escuchar el "si sigo comiendo me volveré diabético" además de que odio que la gente siga usando la palabra "diabético". Me hace enfurecer que la gente crea que es mera semántica. La semántica también ofende. Y a mi me ofende y mucho.  Como muchos otros vocablos en el mundo, basta una persona que se sienta incómoda para que intentemos hacer un cambio en nuestro uso del lenguaje. ¿Usaremos más palabras? Sí, quizá pero ser políticamente correcto nos tomará quizá un minuto adicional y no hará daño. 

07. Lancetas: Es verdad, la técnica adecuada en el monitoreo lo hace menos incómodo pero aún sigue siendo invasivo. Algunos de nosotros hemos logrado acostumbrarnos sin hacer escándalo pero cuando fuimos niños la historia no siempre era tan simpática y divertida especialmente para quienes utilizamos lancetas tipo navaja para una muestra de sangre bastante más grande. He probado otros dispositivos pero todavía no encuentro uno que deje descansar mis dedos. 

06. De las seguridades:  Este mundo es complejo, y cada vez más violento. Agradezco siempre las revisiones pues aseguran que los asistentes al concierto, la disco, la fiesta estemos seguros pero con frecuencia me encuentro con gente que no comprende lo que llevo en mi bolsa y no sabe que correré más riesgo de no llevarlo conmigo. No, no es su obligación saberlo pero si tomáramos en cuenta que hay más de 6 millones de personas en mi país con diabetes de distintos tipos más de uno donde me encuentro seguramente trae medidor ¿o no? 
05. Del tratamiento: Antes de que llegue la cura quiero saber que en todos los rincones del mundo la insulina y los tratamientos en tiempo y forma están disponibles para todos. Quiero cuidar mi cuerpo de mejor forma. Así, si un día aparece la cura mi cuerpo estará listo y muy agradecido. Quiero ver que trabajemos en equipo y que alcemos la voz al mismo tiempo y en la misma dirección. Quiero saber que mi derecho a la salud es respetado.


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