De la importancia de ir a la escuela y leer el periódico


El diagnóstico de la diabetes sigue siendo un tema muy complejo si lo abordamos desde la perspectiva no sólo clínica sino emocional. Lo mismo sucede con otras condiciones crónicas de salud. En el caso de la diabetes tipo 1 es aún más compleja la tarea pues, afortunada, o desafortunadamente (según el ojo y caso que se analice) no es una condición que pueda percibirse fácilmente. 

Aún hoy en día, en un mundo que se proclama tolerante y abierto, conocemos a muchas personas con diabetes tipo 1 que ocultan su condición y que no es sino hasta un grado avanzado de confianza en una relación con otro individuo o tristemente, una emergencia, que confiesan que viven con una condición que tiene manejo pero que no desaparecerá NUNCA.

Los medios han jugado siempre en contra de la Educación en Diabetes (tipo 1 específicamente) pues sigue sin diferenciarse los tipos de diabetes por lo que no resulta extraño que incluso los miembros más cercanos de una familia crean que la diabetes tipo 1 no es una condición compleja sino que es algo que se controla meramente con dieta y ejercicio. 

Tristemente, son pocas las familias extendidas que trabajan de manera conjunta o que se interesan por aprender en la condición de uno de sus miembros. Lo mismo vemos con frecuencia en las escuelas donde no todo el entorno escolar demostrará interés en aprender sobre diabetes tipo 1. Comprendemos que el aprendizaje y entendimiento no es obligatorio pero ayuda mucho a la salud mental del niño (o adulto) en cuestión.

Esta semana el mejor ejemplo fue nada más y nada menos que una familia que conozco. Diríamos entre broma y broma, la familia del primo del amigo de un vecino y aunque no pondré hoy la historia completa pues tiene letras para rato, voy a resumirles en una imagen.

Circula por las redes un chiste de esos a los que los voceros de la diabetes (y de otras condiciones) nos hace trabajar más y más difundiendo información. Bueno esta imagen llegó vía whatsapp, en un grupo de familia donde al menos 3 de los participantes viven con diabetes (de sus diferentes tipos, claro está). 



Imposible negar que la foto es graciosa. Sin embargo, si leyéramos un poco. Descubriríamos lo poco gracioso que es hablar y bromear con diabetes y obesidad.


  • Tres de cada 10 niños entre 5 y 11 años de edad padecen sobrepeso u obesidad (prevalencia combinada de 33.2%). En 2012, la prevalencia en este grupo de edad era de 34.4%. 
  • Casi 4 de cada 10 adolescentes presenta sobrepeso u obesidad (prevalencia combinada de 36.3%). En 2012, esta cifra era de 34.9%.
  • En mujeres adolescentes, se observó un aumento del 2.7 puntos porcentuales en sobrepeso, alcanzando un nivel de 26.4%. La prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad en mujeres adolescentes fue de 39.2%
  • En hombres adolescentes se presenta una reducción, de 34.1% a 33.5% en prevalencia combinada.
  • Siete de cada 10 adultos (prevalencia combinada de 72.5%) continúa padeciendo exceso de peso (sobrepeso u obesidad) respecto a la cifra de 2012 de 71.2%.
  • Se observa un aumento en las cifras de sobrepeso y obesidad en mujeres adultas (prevalencia combinada de 75.6%). 
  • En hombres adultos (prevalencia combinada de 69.4%) se observa un incremento continuo en zonas rurales, en el que la prevalencia de sobrepeso y obesidad (67.5%) aumentó 10.5% respecto a 2012.
Por si fuera poco, Un IMC elevado es un importante factor de riesgo de enfermedades no transmisibles, como las siguientes: Enfermedades cardiovasculares (enfermedades de corazón y cerebrovasculares). Estas, fueron la principal causa de muerte desde 2012, además, el riesgo es mucho mayor para desarrollar diabetes tipo 2 que también es una de las principales causas de muerte en nuestro país,  además enfermedades degenerativas de articulaciones, algunos cánceres (endometrio, mama, ovarios, hígado) que también se llevaron muchas vidas al menos en 2016 que ENSANUT se dio a la tarea de investigar a fondo.

Dejando de lado un poco el tema de leer o no leer el periódico, sigue siendo poco sensato hablar de una condición de vida que tiene una persona en un grupo de whats esperando no ser falto de respeto.  Ya muchos hemos pedido, de formas diversas y llenas de respeto que NO se bromee con condiciones que además de habernos afectado personalmente nos genera tanto trabajo diario.

Hablar sobre religión, política, estilos de crianza, marca de bolsos favoritos son temas irrelevantes que si bien pueden causar enojo, falta de tolerancia, prejuicio y muchas reacciones diferentes, no se asemejan como hablar de una condición de salud de forma despectiva. 

Definitivamente cada quien se toma la vida como prefiere. Cada quien se nombra como quiere y cada quien trata al otro de la forma en la que quiere ser recordado en el futuro. Lo que uno diga de la otra persona, tristemente habla peor de nosotros mismos que de quien estamos criticando.

En el caso de la diabetes tipo 2 con frecuencia nos queda como alivio pensar, malvadamente, que NADIE está excento de desarrollar la condición y que seguramente nuestro discurso será enteramente distinto cuando seamos directamente afectados.

Colorin colorado, lo importante de leer el periódico.



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