Otro diaversario... ¿otro? - ¡Dulcesitos para mi!
Otro diaversario... ¿otro?

Otro diaversario... ¿otro?

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En los años que he vivido con diabetes sólo pocos he decidido hablar en voz alta y contar sobre mi diagnóstico. En primer lugar, porque no me acuerdo. En segundo porque mi diagnóstico, al igual que muchos otros, tienen matices similares y desenlaces parecidos. Tristemente, no todos los diagnósticos pueden conmemorarse después. Nosotros hemos sido muy afortunados. En todos estos años mi vida ha tenido tantos colores y sabores que no sabría por donde empezar si tuviera que resumirla. Estoy segura, muy segura, de que si hubiera yo leído a alguien con tantos años de diabetes como yo cuando fui diagnosticada contaría partes de mi vida muy distintas.

¿Y qué aprendí?

a) APRENDÍ "SALUD": Uno piensa que es saludable cuando no le duele nada. Uno piensa que no tiene nada y, equivocadamente cree que la salud es algo que viene con uno en el nacimiento, así como los ojos, las piernas y el inservible páncreas. Uno no valora a la salud. Claro, hasta que la pierde. Y entonces nos damos cuenta de lo mucho que la extrañamos y lo mucho que debimos cuidarla. Aprendí que aunque muchos años fui señalada con "enfermedad" soy más saludable que muchos en mi entorno. Aprendí que sentir que la vida se va de las manos nos hace protegerla más y que la salud es de las cosas que más lloramos si la perdemos. Aprendí que vivir con diabetes tipo 1 me hace saludable sólo si yo quiero que así sea. Que, a diferencia de otros soy TOTALMENTE responsable de mi estado de salud y de mi futuro. 

b) APRENDÍ "DISTINTO": Nada me cuesta más trabajo que leer que las personas con diabetes pueden ser "normales". Discúlpeme pero yo no se para usted que cosa sea "normal". Esto depende de cada uno de nosotros. Si con normal te refieres a comer pingüinos y coca cola permíteme decirte que el anormal eres tú y no yo. Yo puedo hacer prácticamente todo (no, no todo) lo que haría una persona que no vive con diabetes. Cuido más mi cuerpo y mi estilo de vida. Ahora, inyecto insulina, eso no es algo que hagan todos ustedes todos los días. Mido mi glucosa varias veces y tampoco veo a los demás haciendo eso. Digamos que soy distinta. Y ser distinta a mi me parece bastante interesante. No, no soy de esas personas a las que les gusta ser borrego de montón. Disfruto ser distinta siempre y no sólo por vivir con diabetes. 

c) APRENDÍ "INJUSTO": De cualquier, forma, me habría dado cuenta de lo injusto que es este planeta pero, si vives con una condición crónica es imposible no vivirlo de cerca. La diabetes tipo 1 es muy costosa no solo en mi país sino en muchos otros. Lo que necesitamos para permanecer con vida sale, casi siempre, de nuestro bolsillo y no siempre nos es posible aspirar a los mejores tratamientos. El derecho a la salud es violado no sólo en mi país sino en muchos otros. La insulina, para nosotros, no es un lujo, las herramientas para medir glucosa en sangre tampoco deberían serlo. ¿Hasta cuándo vamos a permitirlo? ¡Necesitamos ayuda y la necesitamos hoy mismo!

Este fin de semana cumplo otro año con diabetes Tipo 1. Mi vida no sería la que es hoy si hubiera sido diagnosticada tardíamente, o si hubiera sido diagnosticada con otra condición. ¿Me ha costado trabajo? Vaya que me lo ha costado. ¿Seguiré luchando con la frente en alto?  Yo creo que sí. Yo espero que sí. 

Feliz diaversario a mi. 




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