El mundo de la diabetes y el trabajo - ¡Dulcesitos para mi!
El mundo de la diabetes y el trabajo

El mundo de la diabetes y el trabajo

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Trabajar en el mundo de la diabetes no siempre es divertido. A decir verdad, también cobra una cuota alta en la salud emocional de quienes nos dedicamos a ello. No es un trabajo donde podamos hacernos ricos ni hoy, ni mañana ni nunca. No es un trabajo donde se ganen reconocimientos. Es un trabajo donde, a pesar de que no somos muchos, pensamos y trabajamos distinto. Trabajar en equipo no es fácil pues cada quien tiene una historia y perspectiva que contar sobre el manejo de la diabetes. Además, con más frecuencia de la que nos gustaría también es un trabajo triste. 

Vemos a las mamás y papás de niños recién diagnosticados ahogarse en lágrimas para después leer y estudiar para convertirse en héroes, vemos niños confundidos y enojados por algo que les tocó sin saber por qué, vemos a otros que sienten dolor físico con una inyección o con una medición de glucosa en sangre. También vemos a otros que aprenden a llevar la diabetes tipo 1 orgullosos y que harán todo lo posible para demostrar que nadie ni nada los detinene. No, trabajar en el mundo de la diabetes no es fácil. Nos encontramos con los imanes, el biomagnetismo y la biocodificación, sea lo que sean todos ellos y que tienen, tritemente más foro y más escuchas que nuestros mensajes educativos. 

También nos convertimos en altruistas. Damos jeringas a quien no las tienen aunque reusemos las nuestras. Buscamos cómo ayudar a que los tratamientos lleguen a todos, no siempre con éxito. Lloramos cuando hay gente menos afortunada que nosotros con más de un pequeño con diabetes tipo 1 en casa. Juntamos dinero, juntamos insulinas, juntamos historias de vida. No,  no es un trabajo fácil. 

La industria nos aprecia, sabe y conoce lo que hacemos pero no nos reconoce como a expertos profesionales de la salud aunque algunos cuenten con títulos y experiencia que los avale. Solicitan nuestros testimonios e intervenciones pocas veces remuneradas a diferencia de nuestros amigos médicos. Aún así lo hacemos pues pensamos que dejar algo de nuestra experiencia de vida en alguien será útil. No, no siempre es divertido. 

No siempre sabemos si la gente sigue nuestros consejos. No siempre sabemos si los motivamos lo suficiente para seguir aprendiendo sobre su estilo de vida. No siempre sabemos si los finales son felices. No, no es un trabajo divertido. Pero hay veces en las sin querer, te encuentras en un espacio, con una persona, que te hará sentir porqué es importante que sigas haciendo lo que haces.



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