Luego de una vida - ¡Dulcesitos para mi!
Luego de una vida

Luego de una vida

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Hoy pasando por la web me encontré con el post de alguien y me quedé pensando varios minutos en si debía o no responder. Generalmente, los posts más tristes y las notas más desesperadas son las de los padres. 

Estoy segura de que si cuando yo fui diagnosticada hubiera existido una red social, mi mamá hubiera sido de ese tipo de mamás, meditativas y sobre todo, dramáticas. 
"La cura por favor" leen todos los mensajes de las mamás. "Qué dolor, qué tristeza" leen muchos otros que si bien usan otras palabras en trasfondo leen lo mismo. 

Hoy quiero ser sincera contigo papá o mamá de mis amigos más pequeños con diabetes. 
Es casi siempre, y sin temor a equivocarme, más doloroso para ustedes que para nosotros. 

Atinadamente en un comentario leí a alguien decir que entre más pequeños somos diagnosticados más sencillo es adaptarnos a esta nueva vida. 

Es verdad, nos adaptamos a una narrativa de vida distinta, con colores y sensaciones diferentes. A algunos les toma más tiempo que a otros, a mi me tomó más estrés del imaginado la primera inyección, me tomó más tiempo del pensado adaptarme a un estilo de vida que dábamos por hecho. A otros les tomará menos tiempo. A los papás, casi a todos, les toma el resto de su vida. 

Te dejo 3 muy sentidos  consejos.

1. ¿Normalidad? dejemos de minimizar la diabetes tipo 1. Es rebelde, difícil de manejar, es impredecible. No, eso no es normal. No es normal un páncreas que deja de producir insulina ni tampoco soy normal yo que mido mi glucosa en sangre más de 10 veces. Tampoco soy una jugadora, estudiante ni mamá normal porque hago cosas que sólo hacen otros 1000 individuos en mi ciudad. Eso, no es normal. Que no sea normal no quiere decir que me estorbe, o que me quite ilusiones, ni que funja de barrera para que yo logre hacer lo que quiero hacer. No normalicemos la diabetes. Hagámonos saber distintos pero que el distinto tenga un matiz positivo. Distinto es único, único es especial, especial es maravilloso. No gracias, yo no quiero ser catalogada como normal.

2. Detente Deja de buscar curas. No las hay. Hay investigación en curso pero actualmente ninguna que podamos usar. Detente ahí, no sigas buscando. Apoya los trabajos de investigación si es que realmente te interesa la cura no para nosotros, para quienes vienen detrás. Apoya a la ciencia, realiza donativos a este tipo de proyectos. No busques más en pociones mágicas, píldroas de cadena, bebidas y vacunas. No es el momento. No nos hagas crear falsas esperanzas que eso duele más que inyectarnos insulina. Detente, por favor.

3. Comunidad Acércate a otros padres de niños con diabetes. Intercambia emociones, desahoga, respira. Como he comentado antes, no me gusta lo que se dice "mal de muchos, consuelo de tontos" pero hay algunos tontos, como yo que ya pasaron por ahí y tendrá algún consejo útil. 


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